Xisco sigue de baja. Es la peor noticia para un futbolista que ha pasado más tiempo en la enfermería que entrenándose junto a sus compañeros. Pero, en la otra cara de la misma moneda, las pruebas revelaron una lesión muscular de grado 1 en el cuádriceps derecho. Se descarta la rotura fibrilar, pero sí que sufriría una elongación o una distensión. Pese a que en principio se trata de una dolencia menor, nadie se atreve a decir cuándo podrá jugar. En los próximos días comenzará un tratamiento médico y de fisioterapia, tras el que reiniciará un período de readaptación deportiva.
El delantero quiere otra venda, un amuleto como aquel que lo acompañó en su debut como deportivista cuando hizo cinco goles en dos partidos. Afronta su segunda cesión seguida en el Dépor tras su fichaje por el Newcastle en el 2008 en un lucrativo negocio para él y para el Deportivo. Sin embargo, casi no ha vuelto a sentirse futbolista. Balear de nacimiento, llegó al club en edad juvenil y siempre ha considerado Riazor su casa. Pero no guarda buenos recuerdos ni de la segunda etapa en A Coruña, coronada con el descenso a Segunda División, ni de esta última, cuando tras casi tres meses de competición permanece prácticamente inédito.
Volvió el último día de enero de este año y fue el único de los tres fichajes invernales que participó desde el principio, aunque siempre desde el banquillo y solo unos minutos. Cuando culminaba su puesta a punto, una enrevesada lesión lo apartó de los terrenos de juego. El 19 de febrero sufrió una rotura fibrilar en la pierna izquierda y su primera titularidad se dilató hasta el 3 de abril. Marcó dos goles salvadores, pero en Barcelona falló un mano a mano con Valdés que hubiera dado la salvación.
Este verano se bajó del avión y debutó en el Teresa Herrera. Un golpe en un tobillo le impidió jugar contra el Recre, pero a la jornada siguiente suplió a Riki tras su lesión contra el Hércules. Fue su única aparición hasta ahora. Su pesadilla comenzó con un golpe este partido. Oltra lo forzó para Barcelona y el jugador ocupó el banquillo lesionado. A final de septiembre se informó de que padecía una sobrecarga ,y el 10 de octubre, de una rotura de fibras en la pierna derecha por la que fue baja un mes. Todo parecía preparado para su regreso a las convocatorias. Hasta que el pasado lunes volvió a empezar.