El Dépor, enrachado como local, recela de un Numancia invicto en sus siete últimos partidos
10 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La decimoséptima jornada de Liga huele a emboscada. El Dépor recibe a un Numancia paradigma de esta Segunda División dura, igualada y traicionera, pero apela a su buena racha como local, en la que apenas ha dejado de sumar cinco puntos, y a la mejoría exhibida en su juego hace quince días frente al Almería para sumar tres puntos más que lo sitúen a las puertas del ascenso directo.
Para los coruñeses el camino hacia la victoria volverá a pasar por la seriedad defensiva. Hace demasiado tiempo que no cierran un partido en Riazor con la portería propia a cero. La última vez ocurrió en aquella goleada al contragolpe al Guadalajara del 1 de octubre y desde entonces han llegado el Nàstic, el Girona, el Celta y el Almería y han batido a Aranzubia.
Es cierto que esta estadística parece haber mejorado en los últimos tiempos. Si se pasa página a ese mal día en la oficina de Elche, el Dépor apenas ha encajado dos goles en sus cuatro últimas jornadas, gracias a sus dos últimos empates sin goles en Murcia y Valladolid. Claro que en Pucela el larguero y el árbitro tuvieron mucho que decir.
Todo indica que Oltra, satisfecho, dará continuidad a la alineación. Zé Castro seguiría así como central, pese a sus repetidos problemas físicos, que lo obligaron a pedir el cambio en los dos últimos partidos, con Bruno Gama de nuevo en el interior diestro y Guardado en su posición natural, el interior zurdo. Se da por descontado que la dupla Álex Bergantiños-Juan Domínguez volverá a marcar el ritmo deportivista junto a Valerón, mientras Lassad, que lleva una racha de cuatro goles en las seis últimas jornadas, sentirá ya la alargada sombra de Riki, sentado de inicio en el banquillo. La gran sorpresa de la lista fue el descarte de Jesús Vázquez.
Rival
En el Numancia, que nunca había jugado en Segunda en Riazor, marcan las diferencias los coruñeses Julio Álvarez y Nano. El primero, encargado de lanzar las estrategias, jugará protegido por una máscara, pues le partieron el tabique nasal la pasada semana. Es el único de los dos que vistió la camiseta del Dépor, pues militó unos meses en el Fabril antes de marcharse al Madrid. Nano, criado en La Masía barcelonista y que se entrenó sin equipo unas semanas con el filial deportivista en el 2008, se destaca como máximo goleador del cuadro soriano, con cuatro tantos. Ambos adelantarán sus habituales posiciones en el esquema del entrenador Pablo Machín, pues Álvarez, organizador, pasaría a mediapunta y Nano, que últimamente había jugado de lateral, recuperaría su puesto en el interior zurdo.
Otros nombres propios del rival deportivista son el veterano mediocentro Nagore (que pasó por el Celta y el Atlético, entre otros), el central Jaio (quien militó con el Racing de Ferrol en Segunda) o el delantero Juanjo, formado en el Santander y que la temporada pasada marcó siete goles con el Salamanca.
Con tres ascensos a Primera a sus espaldas en doce años, el Dépor desconfía de un equipo sin más reto conocido que mantener la categoría, pero que acumula seis jornadas invicto y que puntuó en cinco de sus ocho partidos a domicilio. Tiene el aspecto de un partido trampa.