Riazor como pilar del ascenso

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

El Dépor firmó su segunda mayor cifra de triunfos como local en la primera vuelta.

23 ene 2012 . Actualizado a las 10:05 h.

El Dépor vuelve a levantar el fortín de Riazor como primer pilar en su carrera hacia el ascenso. Nueve victorias, un empate y una derrota avalan su ambición tras una primera vuelta en la que su estadio se convirtió en granero de puntos, pero también en el bálsamo más eficaz para restañar sus heridas a domicilio. El campeón de invierno ha disfrutado de unas cifras prácticamente perfectas en A Coruña, donde al abrigo de su espléndida afición se siente fuerte y hasta casi invulnerable.

Solo en su campo ha conseguido más goles (23) que todo un candidato al ascenso como el Córdoba (21) y solo uno menos que otro recién descendido, el Hércules (24). Guardado ha marcado cinco de sus ocho goles y Lassad cuatro de los siete. En cambio, de los cuatro en Liga de Riki solo uno llegó en Riazor.

Pero este Dépor prácticamente incontestable en la primera vuelta en su estadio solo se destaca como el segundo mejor de la época reciente. También en Segunda División, el de la temporada 82-83 marcó un hito imposible de batir, porque ganó todos los partidos que disputó como local en el tramo inicial del campeonato: diez partidos y diez victorias, veinticinco goles a favor y solo cuatro en contra. Pero aquel Dépor entrenado por Arsenio y que contaba en su plantilla con futbolistas como José Luis, Vicente Celeiro, Ballesta, Peralta, Jorge o Piña se quedó a las puertas del ascenso tras desinflarse en la segunda vuelta. Este último lo recuerda así: «Fue mi última temporada y no íbamos de gallitos ni de favoritos de nada, pero empezamos muy bien, fuimos muy regulares y sabíamos que cualquier posibilidad de ascenso pasaba por que de casa se escapasen el menor número de puntos posible».

Por culpa del golaveraje

Pese a su excelente primera vuelta, aquel equipo coruñés se quedó a las puertas del ascenso a Primera. «Fue por golaveraje con el Mallorca -recuerda-; les ganamos en Riazor por 3-1, pero perdimos allí por 3-0 y ese gol nos mató». Lo cierto es que en la última jornada le bastaba con un empate en A Coruña frente al Rayo, pero perdió por 2-1, aunque cuentan las crónicas que la segunda parte se alargó más allá del minuto 50. Fue la temporada más recordada de José Luis. Marcó 16 goles y se proclamó Pichichi de Segunda, un galardón que no ha vuelto a ganar ningún otro centrocampista en el fútbol español. «En relación al Dépor actual nosotros éramos más agresivos, más compactos, más fiables, porque actuábamos más como equipo», apunta.

Con alguna individualidad brillante y un juego colectivo aún con amplio margen de mejora, el Dépor actual vuelve a ilusionarse en Riazor.