Sito Alonso, entrenador del Lagun Aro, entiende que su equipo se encontrará en Sar con una Obradoiro diferente al de la primera vuelta, con un rival más experimentado y que en su pista vende muy caras sus derrotas. Por tal motivo, espera «cuarenta minutos muy duros y un partido muy largo».
Para intentar devolverle al Obra la derrota de la primera jornada, el técnico del conjunto vasco señala que sus jugadores tendrán «que ser mentalmente muy consistentes y aguantar cualquier tipo de empujón y de júbilo de la grada, para así poder ser serios y ganar». Alonso quiere que el Lagun Aro sea un adversario difícil de doblegar en cualquier pista.
Explica, además, que el Obra es «un bloque que se conoce y que mantiene el éxito de la pasada temporada en LEB», por lo que no se fía de los santiagueses pese a la mala racha de resultados cosechada en la fase final de la primera vuelta. Destaca que el Obra en su cancha «es uno de los equipos más complicados por la afición que tiene, muy difícil de encontrar en otro pabellón».
Cambios
Sito Alonso destaca el cambio de jugadores como Washington y Kendall, «que no habían jugado en ACB y que ahora se sienten más cómodos». También apunta la «evolución física de Palacio, que al principio empezó con dudas en un juego y ahora está jugando mejor. En Valencia realizó unos grandes primeros veinte minutos y es difícil ver un jugador con esa profundidad y verticalidad».
De todos modos, lo que más teme el entrenador del Lagun Aro es el estado de gracia en el que pueda encontrarse Alberto Corbacho: «Cambia mucho su juego en su cancha. Es capaz de tirar nueve o siete triples en un cuarto y meter cinco. Le puede dar un giro inesperado al partido, tanto para distanciar a su equipo en el marcador como para recortar diferencias».