Se pagó de su bolsillo la operación de su lesión

La Voz

DEPORTES

09 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La dramática situación económica del Hércules, que acometió un ERE en su plantilla tras el descenso a Segunda (afectó entre otros al exdeportivista Cristian) y se encuentra en pleno proceso concursal, afectó de la peor manera a Tote. Lesionado de gravedad en los últimos meses de la pasada temporada, el propio jugador reconoció públicamente que tuvo que pagarse de su bolsillo la operación, dirigida por el doctor Cugat en Barcelona, que lo recuperó para el fútbol, así como las rehabilitaciones y las revisiones posteriores, mientras el club alicantino se desmoronaba. El delantero, junto a alguno de sus compañeros, figura entre los acreedores de la entidad y nunca ha tenido pelos en la lengua. Así se refería ayer a su entidad: «Tenemos 17 jugadores nuevos y cuando tú haces eso con los problemas que hay en este club, con las carencias que hay, tienes que ser realista. Nuestro mundo es otro ahora mismo. Bastante bien estamos para exigirnos más».

Deslumbró en los juveniles del Atlético (se ha declarado en varias ocasiones seguidor de este equipo) y pasó al Madrid, donde parecía tocado por la varita mágica de los grandes mediapuntas, pero se topó con las puertas cerradas del primer equipo, por aquel entonces empeñado en fichar galácticos. Tras deambular por varios clubes Tote llegó en el 2006 al Hércules, el único equipo en que gozó de continuidad. Su nombre apareció relacionado hace dos veranos con una supuesta compra de partidos para el ascenso a Primera, un caso que finalmente quedó en nada. «Solo me dedico a jugar y a entrenar, lo demás no me interesa», dijo ayer.