La norma no aclara si el gol recibido por el Dépor en Sabadell es válido o no
27 feb 2012 . Actualizado a las 13:46 h.El Dépor cayó en Sabadell en una jugada cuya interpretación queda a interpretación del colegiado. Las normas de juego no aclaran completamente si es válida o no la acción en la que Lanzarote lanza sobre la portería del Dépor y Antonio Hidalgo, más adelantado que la línea defensiva deportivista, trata de peinar sin lograrlo antes de que el balón bese la red. Las reglas se refieren a que un jugador será sancionado con fuera de juego solo en tres supuestos: si interfiere en el juego, si interfiere a un adversario o si gana ventaja de su posición.
En el caso del gol del Sabadell las dudas surgen acerca de si la acción de Hidalgo, quien intentar alcanzar el lanzamiento de Lanzarote sin conseguirlo, interfiere en la acción de Aranzubia, que pretende detener el balón. La International Football Association Board define interferir a un rival como «impedir que un adversario juegue o pueda jugar el balón, obstruyendo el campo visual o los movimientos, o haciendo un gesto o movimiento que, a juicio del árbitro, engañe o distraiga al adversario».
Y aquí radica la complejidad de esta norma, pues la interpretación del colegiado Gil Manzano (y de su juez de línea, el mejor situado en el lance del gol del Sabadell) se antepondrá a la letra de la propia norma. Mejuto González, que se retiró en el 2010 después de batir el récord histórico de partidos arbitrados en Primera División con 262, reconoce que esta regla ha evolucionado en las últimas temporadas. «Antes solo primaba la posición adelantada del jugador, fuera o no el receptor final del balón, lo que era incongruente. Ahora -añade- se beneficia el fútbol de ataque, que creo que es más justo y leal con la esencia de este deporte y apoya su vistosidad. Ya no existe aquello del fuera de juego posicional, y en caso de duda se da gol», señala.
Tocar el balón o despistarle
El colegiado, cuyo padre nació en Melide, asegura que tendría que ser «muy activo» el papel de Antonio Hidalgo en el gol, «o bien porque hubiera llegado a tocar el balón o por su proximidad a Aranzubia [el jugador del Sabadell trata de rematar mientras se cae al suelo a la altura del punto de penalti, mientras el portero del Dépor se mantiene bajo palos] de tal manera que le impida la visión o que haga su labor», añade.
La mayoría de las fuentes arbitrales consultadas, que prefieren mantenerse el anonimato por estar en activo o relacionadas con el mundo arbitral, defienden que el futbolista del Sabadell tendría que haber tocado el balón para que el colegiado hubiera decidido a invalidar el gol. «A raíz de las últimas circulares de la FIFA el 90% de estas jugadas se dejan seguir», explican.
En declaraciones tras el partido reproducidas por varios medios, Aranzubia se refirió así a la controvertida jugada: «El gol es una falta lejana, yo espero el remate, ninguno de los dos [al margen de Hidalgo, también el central Pablo Ruiz sigue la jugada en fuera de juego, aunque en su caso no trata de llegar] toca el balón, bota cerca de mí y se complica». El gol queda a criterio arbitral.