El Dépor espera cerrar el debate tras las derrotas de Alcorcón, Alcoy y Sabadell
10 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Algo se desenchufa en el Dépor cuando se enfrenta a rivales cuyo potencial radica en que muerden por conquistar cada palmo de terreno. El mismo equipo que borró del mapa al Córdoba y que endosó cuatro goles a todo un Hércules apoyado por su afición se vio obligado a explicar sus inesperados tropiezos en Alcorcón, Alcoy, Cartagena o hace quince días frente al recién ascendido Sabadell. Antes de que se embarque en su particular Tourmalet liguero contra los grandes de la categoría, a los coruñeses les quedan dos choques a domicilio para medir la gravedad de sus defectos a domicilio y averiguar cómo paliarlos definitivamente.
Esta tarde en Guadalajara llega la primera oportunidad y el próximo 1 de abril, otra en el histórico Montilivi de Gerona. «En este tipo de campos tenemos una cuenta pendiente de mejorar», reconoció ayer Laure, quien señaló que la diferencia de rendimiento entre los duelos frente a rivales de más fuste y estos contra equipos «de la categoría», como acostumbra a señalar su entrenador, no es que la presión de la victoria acabe por acogotar a los deportivistas. «Tenemos presión todo el año, porque ganases o perdieses el último, siempre había que ganar el siguiente. Nosotros somos los primeros que queremos ganar todos los partidos», recordó.
Al voraz Dépor en Riazor le sigue una versión más timorata a domicilio. Sus números resultan elocuentes: 37 puntos sumados como local y 20 lejos de A Coruña, un único partido perdido en su estadio, pero cinco como visitante. Ha marcado 16 goles fuera, por los 23 del Celta, mientras el Almería lleva 22 y el Valladolid 19.
«No conozco el campo del Guadalajara -afirmó Aranzubia-, pero contra estos equipos todos los partidos son similares y, por desgracia para nosotros, no nos han ido demasiado bien, pero también tenemos ahí el ejemplo de Huesca, donde hicimos un buen partido, y a ver si mañana (por hoy) podemos enseñar nuestra mejor cara», subrayó. El portero, quien acaba de ser padre y no viajó ayer por la mañana en autocar junto a sus compañeros, pero se incorporó más tarde a la concentración, también gozó de su cuota de protagonismo en aquel recordado triunfo del Alcoraz. Se alió con el larguero en una de las tres claras ocasiones de Tariq en el inicio de la segunda parte y hasta solventó con seguridad un mano a mano con Jokin Esparza.
«En Sabadell no estuvimos demasiado bien, pero ojalá ahora podamos hacer un buen partido y regresar con los tres puntos», indicó el riojano, quien se declaró impresionado por la anunciada presencia de más de un millar de seguidores deportivistas en Guadalajara. «Es un motivo más para la victoria, porque muchos fueron a Alcorcón y no pudimos agradecerles el esfuerzo. Ojalá les podamos dedicar ahora la victoria», dijo.