Lolo Pavón guarda la llave del cerrojo

M. Pichel LUGO / LA VOZ

DEPORTES

10 sep 2013 . Actualizado a las 17:49 h.

Por precaución, «por una pequeña sobrecarga», Lolo Pavón, central granadino del Lugo, realizó ayer una sesión de recuperación. También los compañeros que, junto a él, escribieron en Zaragoza un nuevo capítulo de la historia rojiblanca. No fue sino la confirmación de lo ya mostrado en el arranque, una configuración cada vez más sólida, en la que él, es parte clave.

La premisa es «mantener la portería a cero y ser eficaces arriba». En Zaragoza, Pavón guardó, junto a Víctor Marco, la llave del cerrojo. Y salvo algún contratiempo por falta de entendimiento, solventaron las acometidas de los zaragozanos.

El resultado, uno de los partidos más completos de la escuadra de Setién en los últimos tiempos. Más aún, teniendo en cuenta la entidad de rival y estadio. Ellos, hicieron lo que acostumbran. «Nuestro estilo está ahí. Como jugamos contra el Jaén la primera parte. Es verdad que las segundas partes, no sé si porque vamos ganando, nos vamos un poco para atrás y aprietan más», dice. Y pese a ello, sumaron de tres por dos veces seguidas y empatan con siete puntos en zona de fase de ascenso.

Sin sorpresas

No se siente sorprendido Pavón de este buen arranque de los rojiblancos, las dos victorias seguidas, la buena imagen: «No, porque la Liga es competitiva, pero nosotros tenemos una buena plantilla». De todas formas, no se fía de las predicciones a largo plazo, y se centra en el día a día. Porque «esto es muy largo. Está bien estar ahí arriba. Hay que afrontar los siguientes partidos con la ilusión que da eso».

Así, con tan solo cuatro jornadas completadas, y 38 para finiquitar una Segunda que tiende al infinito, no extraña que la meta para Pavón y sus compañeros suene tan parecida a la del año pasado. «La idea es llegar a los 50 puntos. Y a partir de ahí, lo que pueda ser. A lo mejor dentro de dos partidos dicen que somos muy malos», bromea.

Gonzalo Arkonada

Pavón guarda un buen recuerdo de Gonzalo Arkonada como técnico. El preparador del Mirandés, rival mañana, le entrenó en el Numancia, y con él ascendió a Primera. «Defienden y atacan todos», advierte.