Sin barreras en el Monte Pindo

El trail de Carnota reservó dos dorsales para personas en silla de ruedas, que fueron aupadas por porteadores en un terreno muy duro
El Trail Encontro Monte Pindo lleva años realizándose. No obstante, la quinta edición, celebrada el pasado domingo en Carnota, fue muy especial. La Asociación Cultural e Deportiva Pedramar, organizadora de la cita, hizo posible, con la ayuda de DisCamino, entidad que aportó las sillas todoterreno, que dos personas con movilidad reducida pudiesen vivir por vez primera en sus vidas la sensación de participar en una carrera de montaña. Contribución clave fue la de doce porteadores que se animaron a probar esta experiencia y que salieron tan alegres y satisfechos como las propias protagonistas de la hazaña: Inés, de 12 años, y Paula, a punto de cumplir los 46.

El origen
Las ganas de ambas entidades por «loitar pola inclusión e porque o deporte sexa máis accesible a todo o mundo», explica Toño González, presidente de Pedramar, los llevaron a juntarse en esta iniciativa. Para los organizadores del trail fue su primera vez. No es el caso de DisCamino, un proyecto vigués que ya lleva diez años trabajando «por todo o mundo», cuenta Javier Pitillas, el responsable, para que la gente con diversidad funcional pueda acercarse al deporte, «ya sea a través de triciclos adaptados tándem de doble pedaleo, de bici silla, de handbike o de joelette, como fue en este caso».
«Esta foi unha experiencia nova, tamén para min, en equipo. Requiriu de esforzo pero, as caras delas, de inmensa felicidade, xa o compensaron todo»Damián Espasandín, Atleta porteador

«Foi anunciar a iniciativa e tivemos overbooking de carrexadores», recuerda orgulloso Toño. También fueron varias las personas interesadas en querer probar el recorrido agreste pese a sus dificultades físicas. Así es que, aunque en un principio iba a sortearse un solo dorsal para ir en silla todoterreno, finalmente fueron dos. La pequeña Inés, cuyos padres contactaron con la organización del trail, y Paula, de APAMP (Asociación de Familias de Personas con Parálisis Cerebral), resultaron agraciadas.
Un conocido atleta de carreras de obstáculos, además de vecino de la comarca, Damián Espasandín, se ofreció a transportarlas.
«Fue mi mejor regalo de cumpleaños», celebra Paula, una de las participantes

Para Paula, de Vigo, esta no fue la primera aventura deportiva que vivió, pero sí supuso su debut en el trail. Las sensaciones, cuenta, resultan casi indescriptibles: «Fue una experiencia muy buena y divertida. Una gozada en la que sentí muchas emociones». Todavía retiene vivo en su mente el momento de mayor adrenalina: «Uf, la subida por el monte fue increíble. Me trataron muy bien, además, y las vistas, fantásticas». Ya piensa en repetir, pero lo que tiene claro es que «fue el mejor regalo de cumpleaños» que pudo tener, pues este jueves está de aniversario.
«Queremos comezar a tirar por esta iniciativa, que se faga de forma normal. Non custa traballo, fas moi feliz a esa xente e, sobre todo, porque nada é imposible»Toño González, Organizador del trail
No se quedan atrás, tampoco, las vivencias de corredores como Espasandín, que apoyaron con todas sus garras la iniciativa: «Levo anos competindo a nivel individual e esta foi unha experiencia nova, tamén para min, porque foi traballo en equipo totalmente. Requiriu de esforzo por ambas partes pero, as caras delas, de inmensa felicidade, xa o compensaron todo».
Y es que no fue un reto cualquiera. El Monte Pindo es un macizo granítico de nada más y nada menos que 627 metros de altura. Por momentos, explica Damián, tuvieron que caminar muy despacio y, otros, llevar la silla en el aire. Piedras «xigantes», senderos «moi estreitos» e, incluso, marea «alta» en la playa de San Pedro dificultaron los 14 kilómetros de ruta, que lograron completar en unas tres horas.
Los deseos de todos los protagonistas de esta proeza pasan porque «institucións, empresas e asociacións deportivas comecen a tirar por esta iniciativa». Recuerdan que el trail para personas con movilidad reducida todavía no está extendido, pese a que «non custa traballo, fas moi feliz a esa xente e, sobre todo, porque nada é imposible».