La reinserción social en el exilio de Greenwood en el Getafe

Isaac Asenjo COLPISA

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

El británico, al que la presión echó del Manchester United tras ser acusado de violencia machista por su novia, se exhibe en la liga con el estilo de Bordalás

20 dic 2023 . Actualizado a las 14:58 h.

«¡Oh Mason ella dijo no, oh Mason ella dijo no!». La afición del Southampton atacaba a principios del 2022 en Old Trafford a Mason Greenwood (Reino Unido, 2001), talento del Manchester United al que los diablos rojos apartaron del equipo, y cuyas puertas de la selección inglesa se cerraron de golpe después de que su pareja denunciara en su perfil de Instagram al futbolista con imágenes de moratones, el labio ensangrentado, unos audios donde presuntamente la obligaba a tener relaciones sexuales, y una investigación de la policía por violencia machista. La justicia archivó en febrero de este mismo año el caso. La fiscalía explicó que la retirada de testigos y la falta de pruebas impedían continuar con la investigación. El jugador quedó libre de cargos.

Tras la resolución del proceso público, que se resolvió sin juicio alguno, el Manchester United emprendió su propia investigación para decidir el futuro del jugador. Estuvo 18 meses sin jugar y el club buscó su regreso, pero desestimó el plan tras la presión social. Los aficionados no le querían en el Teatro de los Sueños, donde acumuló un total de 129 partidos, aunque su contrato de más de cuatro millones de euros anuales sigue vigente. Según The Athletic varios equipos de Arabia Saudí rechazaron el ofrecimiento del atacante de origen jamaicano, también la Atalanta, la Roma, el Milan o el Borussia Dortmund. Terminó cedido en el Getafe, donde pocos fichajes, cerrado sobre la bocina del cierre del mercado veraniego, causaron tanta sorpresa y controversia.

El jugador volvió al fútbol y también con su novia Harriet Robson, que tras las denuncias es una habitual del Coliseum junto al hijo que ambos tuvieron en común este verano. El de Bradford fue recibido como una estrella al sur de Madrid, y pese a que el equipo que dirige José Bordalás incluyó en su contrato una cláusula de rescisión ejecutable en enero para anticipar potenciales problemas que pudiera tener el chico fuera de los terrenos de juego, nada parece indicar que esto vaya a ocurrir. «Es un futbolista de un grandísimo nivel», destacó el técnico azulón del británico, que se ha convertido en la punta de lanza más desequilibrante que tiene el rocoso equipo madrileño.

El 12 se ha adaptado a la perfección al estilo de un equipo que parecer haber mudado su piel esta temporada, con una mayor inspiración de cara a la portería rival (séptimo equipo más goleador de la liga con 24 goles a favor) y varias desconexiones atrás. El inglés se ha convertido, junto Borja Mayoral (12 goles en 18 partidos), en un jugador clave para el preparador alicantino.

Diabluras ante Griezmann

Su última actuación en el Metropolitano, donde el Getafe arañó un punto épico ante el Atlético de Madrid, dio muestras de su maravillosa zancada y sus múltiples recursos, con cambios de ritmo y descaro por la banda. Un jugador diferencial en el uno contra uno que fue un tormento para la defensa de Simeone. «Nos ha hecho mucho daño», destacó Griezmann al término de un duelo en el que alcanzó a Luis Aragonés como máximo goleador de la historia rojiblanca, pero donde el británico brilló con sus diabluras pese a no marcar ninguno de los tres goles de los azulones.

Las estadísticas hablan por sí solas. Más de la mitad de sus regates terminan con un disparo a portería y está en el podio de los jugadores de todo el campeonato que más insiste en esa faceta. El inglés ha intentado marcar hasta en 16 ocasiones desde fuera del área tras zafarse de un contrario. Su insistencia se ha traducido en tres goles en la liga, aunque puede añadir a sus estadísticas del curso los dos que marcó en Copa, en los quince partidos que ha disputado hasta la fecha. El Getafe se frota las manos con la exitosa vuelta del inglés, que con solo 19 años, llegó a marcar 17 goles en su primer curso en el United, donde cerró su aventura con 35 tantos y 10 asistencias a lo largo de tres cursos.