Gonzalo Ariño, un ejemplo de constante superación en el pelotón de O Gran Camiño
DEPORTES

El ciclista del Arabay-Illes Balears sufrió un tumor cerebral en el 2021 y, menos de un año después, protagonizó un triunfo en Sabadell en su regreso a la bicicleta
28 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El pelotón de O Gran Camiño reserva una indudable calidad deportiva, pero, sobre todo, historias que reflejan la calidad humana y capacidad de superación de algunos de los corredores. Entre los que tomaron ayer la salida desde la Escuela Naval Militar de Marín, emerge Gonzalo Ariño (Onda, Castellón, 1999).
El ciclista del conjunto Arabay-Illes Balears, de 25 años, emprende el tercer año desde su suerte de renacimiento. En el 2021, Ariño fue diagnosticado con un tumor cerebral. «Todo comenzó con unos mareos en el verano. Uno, que me pilló en casa, fue un poco raro. Por suerte, pudimos tomarnos la situación con calma», indica.
Gonzalo, estudiante de Geografía y Ordenación del Territorio, y que además engrosaba las filas del equipo Esetec, tuvo que dejarlo todo en pausa para priorizarse, someterse a una cirugía y trabajar en su recuperación tras una dolencia que le supuso impedimentos en el habla y en la movilidad.
«Fue una situación en la que mi familia me ayudó mucho, ellos fueron la pieza clave», desgrana, a la par que admite con rotundidad que su prioridad absoluta era volver a subirse en una bicicleta para competir. «Quería volver, seguir con mi vida. Disfruté mucho el camino e hice lo mejor que podía hacer en esa situación, quitarle importancia y pensar en otras cosas. Solo pensaba en la bici. A los dos días de operarme, ya estaba subiendo las escaleras en el hospital. Me alegro de ser un ejemplo de superación. Lo mejor que puede hacer alguien que pase por esto es seguir adelante y marcarse objetivos», sostiene Ariño.
Buena parte de ese camino tuvo una doble vertiente; por un lado, las sesiones de radioterapia y quimioterapia buscando eliminar todo rastro del tumor; por el otro, los paseos en bicicleta por el monte con sus amigos para recuperar parte del terreno perdido en lo físico.
«No le di importancia a lo que me pasaba, me salió solo. Mi único pensamiento era ‘¿qué tienen que hacer? ¿Operarme? Perfecto. Que lo hagan y seguimos para delante’», apunta. No esconde, sin embargo, que su familia sí sufrió por él: «Para mis padres la situación fue más angustiosa, sufrieron mucho por mí. Yo lo sentí como un trámite. Al final, se queda como una experiencia de vida con la que pude forjar mi mente y ser más fuerte.
Ganador seis meses después
Y aunque decirlo es más fácil que hacerlo, Ariño predicó con el ejemplo. A los seis meses de pasar por el quirófano, el corredor castellonense se volvió a enfundar el maillot para competir en el Campionat de Sabadell. Y su regreso no pudo ser más sanador para él. Cruzó la meta en primer lugar con los colores del Esetec y dejó, tras su triunfo, una lección de vida para la historia. «Quiero dejar claro un mensaje, y es el de que nada puede frenarte para cumplir tus sueños», declaraba.
Desde entonces, Gonzalo no se ha bajado de la bici aunque admite que tiene que estar muy controlado: «He tenido algún sustillo y, al final, siguen haciéndome pruebas. Me toca seguir adelante. ¿Qué mejor manera hay de disfrutar la vida que esta, corriendo y compitiendo por todo el mundo?».
El ondense está en un momento excelente. Desde que el equipo Arabay-Illes Balears (con el insular Enric Mas como uno de los cerebros de la entidad) le brindase su confianza tras un desempeño excelente en el año 2023, Ariño se siente como en casa vistiendo los colores del equipo cafetero.
«Estoy muy contento aquí. Somos como una gran familia, nos lo pasamos muy bien. Entre los compañeros, auxiliares, directores y demás... Es una pasada», explicita un Ariño que durante el pasado mes de noviembre reafirmó su compromiso con los baleares para la campaña 2025. Satisfecho con los primeros pasos de su conjunto en O Gran Camiño, Ariño señala como uno de los grandes objetivos del Arabay meterse en las fugas y continuar siendo combativos.