Paulo Rivas: «Si sigo en este nivel, podría llegar al Campeonato de Europa junior»

Daniel Llácer / P. A. LA VOZ

DEPORTES

Paulo Rivas con las medallas conseguidas en el Campeonato de España
Paulo Rivas con las medallas conseguidas en el Campeonato de España CESAR QUIAN

El coruñés de 17 años, tras toda una vida en el agua, se hizo con la medalla de oro en el nacional júnior de Castellón en la modalidad de 400 metros libres

13 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Paulo Rivas Torres (A Coruña, 2008) lleva sobre el agua desde antes incluso de poder andar, empezó con sus padres cuando solo tenía meses a chapotear en las piscinas coruñesas, y no ha parado desde entonces.

Compite en natación de alto nivel bajo los colores del Sporting Club Casino de Coruña y es campeón de España júnior en la modalidad de 400 metros libre.

—¿Cómo fueron sus inicios en la natación?

—Yo con tres años empecé a ir a cursillos de natación en Coruña con mis padres, comencé pronto porque ellos son deportistas.Mi padre hacía triatlón, y siempre quería que hiciera deporte, entonces hacía un poco de todo.

—¿Qué fue lo que le enganchó a este deporte?

—De pequeño yo hacía natación y atletismo, estuve en fútbol, pero lo dejé muy pronto. En natación con ocho o nueve años empiezas a competir y a mí un año antes me llamaron para empezar a entrenar, y me lo empecé a tomar más en serio. Llegó un momento que al estar en natación y atletismo me acabé metiendo en triatlón. Con el paso de los años, como la bici no me gustaba mucho y el atletismo me cansaba más, dejé el triatlón y con 13 ya me centré más en la natación.

—¿Hay alguna persona que haya sido clave en todo este tiempo?

—Sí, mi entrenador Román, que lleva desde los 10 años conmigo, muchos años a mi lado. Mis padres, sobre todo, que me apoyaron y ayudaron un montón en esto, y mis compañeros; Manuel, Jorge o Diego, que lo conocí este año, son muy importantes.

—¿Qué papel juega el equipo en este deporte?

—Bastante. A la hora de entrenar se te hace más ameno hacerlo con gente, y te motiva a competir. Además con mis compañeros, que somos todos júnior, en el Campeonato de España conseguimos batir el récord gallego absoluto de clubes, que llevaba vigente desde el 2005.

—¿Qué sensaciones le deja el Campeonato de España?

—Muy buenas. Conseguí tres mejores marcas gallegas y dos medallas; en el 200 quedé segundo y en el 400, que era una prueba que no había hecho en mi vida, pude quedar campeón de España y hacer la mejor marca gallega. Ahora mismo estoy primero en el ránking de mi categoría a nivel nacional, así que estoy muy contento.

—¿Esperaba esos resultados?

—Por la lista de inscripciones en el 200, por ejemplo, sí. En el 400 iba sexto en la lista, tenía intención de luchar por el bronce y acabé siendo oro. Por una parte los esperaba y por otra los mejoré bastante.

—¿Qué pruebas disfruta más?

—Yo toda mi vida fui mariposista y este año, que cambié de club, estaba en el Fogar y ahora estoy en el Casino de A Coruña, empecé a nadar más a crol y la verdad que se me está dando mucho mejor y lo disfruto un montón.

—En el Gallego fueron 11 medallas. ¿Cuáles valora más?

—Las valoró todas, pero las absolutas me gustan más, porque es gente que ya lleva varios años aquí, sabe cómo competir, tiene muchos entrenos... A mayores, la de relevos, que es un trabajo en equipo y nos salió muy bien.

—¿Qué objetivos tiene de cara al futuro?

—Me gustaría poder llegar al Campeonato Europeo Júnior, aunque sea en los relevos, porque tengo entendido que se puede ir quedando top 4 en España, entonces yo creo que si sigo en este nivel podría pelearlo. Si mejoro tanto como lo he logrado este año, podría incluso conseguir las mínimas individuales.

—¿Se ve llegando a unos Juegos Olímpicos o un Mundial?

—Es muy complicado, para eso tienes que hacer las marcas que pone la Federación Internacional, y las pone más bajas para llevar a menos gente. Se puede pelear pero ahora mismo no me veo, aunque nunca se sabe lo que puedes llegar a mejorar.

«El deporte te acaba ayudando en los estudios, yo creo que es algo positivo»

Como todos los jóvenes de 17 años, Paulo Rivas se encuentra cursando sus estudios en el instituto, pero en su caso, tiene que compaginarlos con el deporte de alto rendimiento, que práctica en las piscinas de A Zapateira, en Coruña. Está acostumbrado a hacerlo desde prácticamente los inicios de su vida estudiantil, por lo que para él esto no supone un problema mayor mayor.

«Me ponen muchas facilidades para el deporte, a mí y a todo el mundo. Por ejemplo, si tengo un examen y me cuadra con una competición, me pueden cambiar ese examen. Me facilitan apuntes, tareas… Lo de entrenar antes de clase tampoco se me hace muy complicado, porque el día antes me voy a dormir más temprano y ya puedo aguantar bien ese día» cuenta Rivas.

Además, considera que el deporte puede llegar a ser algo positivo de cara a los estudios y que, si lo organizas bien, lo puedes sacar adelante sin problemas.

Entrenamientos de élite

La preparación durante el año puede resultar complicada para quien no está acostumbrado a ello, pero para Paulo es una rutina más de su día a día.

«Yo durante el año lo que hacía era entrenar todos los días de lunes a sábado. Los viernes, con doble entrenamiento, iba por la mañana una hora y media antes de clase a entrenar, y al salir del instituto volvía otras dos horas. Así que son siete sesiones de dos horas y una de hora y media de natación. A mayores también teníamos tres o cuatro sesiones en seco de una hora en el gimnasio.

A partir del mes de junio, coincidiendo con la finalización de las clases y la preparación de cara al Campeonato de España júnior que se disputó en Castellón del 24 al 27 de julio, la carga de entrenamientos fue incluso mayor a la habitual.

«Ahora en junio, al no tener clases y tener que preparar el campeonato, teníamos lo mismo que hasta ahora y a mayores tres entrenamientos más por las mañanas, entonces pasábamos a tener diez sesiones de 2 horas de duración en la semana de natación» explica.