Mbappé bendice el estreno liguero de Xabi Alonso (1-0)

Óscar Bellot COLPISA

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

El nuevo 10 del Real Madrid derriba la muralla del Osasuna desde el punto de castigo y certifica el primer triunfo de los blancos en la nueva era

19 ago 2025 . Actualizado a las 23:18 h.

Aunque ya se había anotado su primera muesca en la Supercopa de Europa, Mbappé necesitó cuatro jornadas el pasado año para estrenarse como goleador en Liga con el Real Madrid. Lo hizo con el 9 a la espalda, el dorsal soñado por la mayoría de cañoneros. Luciendo el 10 en su elástica, número reservado a los elegidos, le ha bastado una comparecencia en el presente campeonato para ratificar su condición de indiscutible Rey Sol del conjunto de Chamartín y darle a los blancos sus tres primeros puntos bajo la égida de Xabi Alonso.

Desde los once metros, punto de castigo que fue muchas veces fatídico durante el curso anterior tanto para el prodigio galo como para su equipo, Kylian derribó la muralla que erigió el Osasuna este martes en el Santiago Bernabéu y puso a buen recaudo un triunfo que el Real Madrid, en proceso de reconstrucción, mereció más por insistencia que por clarividencia y que vino cargado de simbolismo.

Quiso el azar -y la Liga con su cuestionado calendario- que Xabi Alonso oficiase su primera función como técnico del Real Madrid en el Santiago Bernabéu exactamente once años después de que se produjese su despedida como metrónomo de los blancos en el templo de Chamartín. Aquel 19 de agosto del 2014, el tolosarra conformó junto a Kroos y Modric un centro del campo que bien podría haberse convertido en la santísima trinidad del madridismo, pero que frustró la entrada en escena de Pep Guardiola.

El preparador de Santpedor se llevó al guipuzcoano al Bayern, donde el metrónomo vasco aumentó su acervo futbolístico, mientras en la capital de España se hallaba aún en estado embrionario ese triángulo de las Bermudas que marcaría época. 4.018 días después de ese duelo con el Atlético en la ida de una Supercopa de España que volaría a las vitrinas rojiblancas merced a un solitario gol de Mario Mandzukic en el Vicente Calderón, y cinco Champions mediante para los blancos,

Xabi Alonso pegó el aldabonazo inicial de la nueva era con un once que sentó las premisas de su plan maestro para reconstruir al Real Madrid. Los tres fichajes acometidos para la retaguardia defendiendo la penúltima trinchera junto al recuperado Militao, Arda Güler como principal vector creativo en una medular sustentada por el físico de Tchouaméni y de Valverde, y un tridente ofensivo en el que Brahim y Vinicius fungieron como socios del flamante '10' del Real Madrid, Mbappé.

Por su parte, Alessio Lisci, también de estreno al frente de Osasuna, armó a los rojillos con tres centrales y dos carrileros, pulsó el carácter más rocoso de sus centrocampistas y dejó a Budimir como único verso suelto. El objetivo era disponer una coraza que pusiese a prueba la paciencia del Real Madrid. Confrontados a semejante escenario, los blancos, escasos de prestidigitadores, apelaron a sus bombarderos. Probó primero Carreras y luego Huijsen y Militao, estos dos últimos con mucho veneno, aunque contenidos ambos por Sergio Herrera. El bloque de Xabi Alonso mostraba orden y disciplina, pero le faltaba chispa. A Osasuna, con tanto forro, no le entraba ni una brizna de aire. Solo un soplido de Mbappé cumplida la media hora le provocó un breve escalofrío en una primera parte de dominio local tan abrumador como infructuoso: diez remates y un 77,7% de posesión, pero ni un arañazo al cuadro navarro.

Debut de Mastantuono

Necesitaba un reventón térmico el Real Madrid, abonado al pase de seguridad y atascado. Lo provocó Mbappé, arrollado por Juan Cruz cuando había quebrado al lateral. Ajustició desde los once metros el francés, tan plenipotenciario con el '10' a la espalda que ni la fama de parapenaltis de Sergio Herrera ni los fantasmas del pasado pesaron en su ánimo. El Real Madrid sufrió mucho en dicha suerte, resuelta con demasiadas ganas de agradar a todos por Ancelotti. También aquí parece haber impuesto un nuevo orden Xabi Alonso.

Resuelta esa duda, que nunca fue tal dado el reforzado estatus del crack de Bondy, quedaba por comprobar si Osasuna sería capaz de cambiar de rostro y si el Real Madrid se dedicaría a administrar la renta o seguía invirtiendo en ataque para evitar sustos. Mantuvieron el paso los pupilos de Xabi Alonso, que rozaron el gol con un latigazo de Arda Güler que salió lamiendo el travesaño antes de que Bretones lanzase el primer aviso de los visitantes y el Bernabéu acogiese en su seno a Franco Mastantuono. Significativo que el argentino fuese el primer escogido por Xabi Alonso para dar aire extra a su equipo, mientras Rodrygo permanecía en boxes, junto a Carvajal, que volvió a vestir de corto en el Bernabéu diez meses después.

El ex de River Plate, que está llamado a hacer historia, estuvo a punto de firmar la primera línea a balón parado con un medido centro a Tchouaméni, cuyo remate se marchó cerca de la escuadra de Sergio Herrera, y con un remate que blocó Sergio Herrera; el lateral de Leganés sigue escribiéndola con letras doradas. El retorno del español y el desparpajo del precoz talento sudamericano alientan las esperanzas de un Real Madrid que mostró buenas maneras, pero que debe seguir mejorando para no padecer sufrimientos inmerecidos.