RASTRO DE AIRE
30 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LAS NOVEDADES legislativas relacionadas con la prevención de incendios forestales van apuntando con fuerza hacia ir responsabilizando a los dueños de los montes de sus dominios. No sólo no se aprovechan las potencialidades que ofrecen miles de hectáreas de monte sino que al mismo tiempo la actitud pasiva con el monte propicia y sienta bases apropiadas para el fuego. Al hilo de todo surge un contrapunto. Sin un catastro forestal (el alcalde de Cruces se lo pidió al conselleiro) real, hecho a pie de monte por técnicos cualificados y con contraste de titulares y vecinos, podría darse el caso de que alguien quiera multar a alguien y no sea posible precisar algún linde donde empezó el fuego porque faltan muchos marcos en este país y las sembraduras declaradas y las reales seguramente no cuadren. Claro que la Xunta tendrá alternativa fácil, que paguen a medias los lindantes.