RASTRO DE AIRE | O |
03 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.ERA JORNADA de atasco vial mientras yo miraba ayer desde mi atalaya habitual. Coincide el espiritudesemanasanta y el ya de por sí denso callejero lalinense que se atasca más cuando el fluido se incrementa en rotondas como la de la 525, que distribuye tráfico para Ourense y Lugo. Y con ese mismo espíritu parecían circular ayer los camiones, como queriendo devorar trabajo para la libranza del fin de semana. Vamos, que todos estaban ayer en la carretera. Vamos, que era mal día para pensar en subirse a un coche en Lalín, que no para aparcar pese a ser feria, que los colegios inactivos por la práctica del espiritusemanasanta (ahí sí que es tangible) desatascan los núcleos urbanos. Para los que el estado anímico místicofestivo no es más que sensaciones porque seguimos amarrados a la tecla, nos quedan atalayas para mirar el fluir de vehículos, sin fin. Y nos queda el contrapunto que da la mirada pausada sobre todo lo que se mueve: La desvalida ciclista en plena calle Puente haciéndose hueco, sujetando coches con su inconsistencia y siempre bajo el riesgo de ser arrollada, por alcance, que pondría el periódico. No hay como una atalaya para estar enganchado en la vida.