La Farola estradense vuelve a la palestra con retranca entroideira

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

El carnaval ironizó con el polémico referéndum y el cabreo por el envío masivo de órdenes de desbroce

04 mar 2025 . Actualizado a las 22:30 h.

Si el lunes es el día de los desfiles bonitos en A Estrada, el martes es el del entroido más auténtico. El más retranqueiro. El que se ríe de todo sin dejar títere con cabeza.

Quedó claro ayer en A Estrada, donde varias comparsas revisaron la actualidad local en clave de humor y volvieron a sacar a la palestra el polémico referéndum por el traslado de la Farola o el envío masivo de requerimientos de desbroces a los vecinos de la zona rural.

Con el asunto de la Farola se atrevió la comparsa de Guimarei, secundada también por muchos vecinos de la calle Fernando Conde. Mientras unos se disfrazaron de farolas bastante conseguidas, otros hicieron de urna o de reporteros de televisión, repartieron papeletas para la peculiar votación y hasta intentaron comprar el voto de los presentes.

Tampoco se cortaron los vecinos de Santeles, que con precarios medios repartieron toneladas de humor dando vida a la Brigada Manolo, que operaba con el lema «Somos vinte e traballamos solo un». En clara alusión al envío masivo de órdenes de desbroce, los vecinos se echaron a las zonas verdes o a los espectadores simulando desbrozar todo lo que quedaba a su alcance.

Los vecinos de Castro aprovecharon la ocasión para dar publicidad a las demandas vecinales —la mejora de las cunetas, un palco o la fibra— poniéndolas inocentemente en boca de los payasos. También la Anpa de Vea le mandó recado al Concello reivindicando el recambio de las ventanas y el canalón del colegio en una comparsa encabezada con una enorme bruja ante un pote humeante seguida de medio centenar de brujas vivientes dispuestas a hechizar a quien sea para conseguir su meta.

Entre las comparsas con más chispa estuvo también la de Arnois, con un tren que tiñó A Estrada de colores mostrando lo divino y lo humano, con un Cristo literalmente crucificado y un infierno viviente.

Las 42 clones de Rafaella Carrá «lindas de morir» vestidas de rojo —de la comparsa Priscilla Dance—, los personajes de película de Stradanza, las exquisitas notas musicales de Riobó y los bailarines del Anpa Picariños también cosecharon múltiples aplausos. Igual que las rocieras de Callobre, las réplicas de Uxía Lambona del Anpa de Oca o la explosión de arte del Anpa Alecrín de O Foxo, que hasta puso a desfilar a los Minicines Central.