La mayoría apuntan su interés en trasladar al alcalde la visión de la calle
07 feb 2015 . Actualizado a las 15:33 h.Los integrantes del consejo vecinal de Lalín se dividen entre una esperanza mayoritaria en que el nuevo órgano creado por Crespo tenga una función positiva, y voces menos optimistas que se muestran escépticas sobre su resultado, aún admitiendo que por el momento es imposible conocer qué aportará a Lalín; algunos subrayan que todo dependerá de lo que realmente quiera hacer Crespo con él. Una coincidencia generalizada es la intención de trasladar de forma directa al alcalde la visión desde el sector de cada uno de los problemas por los que atraviesa el municipio.
Buena parte de los consejeros subrayan que no lo son del popular José Crespo, sino del alcalde de Lalín, con independencia del partido político del regidor que ostente el cargo: «Todos somos afiliados ao Concello de Lalín, non ao PP», resumía ayer uno de los integrantes del consejo. En la mayoría de los casos, hubo sorpresa por recibir el llamamiento de Crespo; son pocos los que admiten que lo esperaban.
En esta última línea, Alberto Granja, manifiesta que el consejo vecinal demuestra que el gobierno de Crespo «sempre foi un grupo de incompetentes, e alégrome de que empece a facer o que sempre mantivo a CAL, ou O Naranxo», de escuchar opiniones diversas: «Non debes perder a oportunidade de sentarte a falar nun foro», indica.
Empresarios como Florentino Cacheda respaldan la iniciativa, pero subrayando que se trata de un órgano meramente consultivo y dejando claro que el ejecutivo es otro. Destaca la importancia de atraer a industriales con posibilidad de crear empleo, partiendo de unas infraestructuras adecuadas pero también generando un ambiente propicio: «Eu podo aportar a miña opinión nesas cuestións, e outros opinarán sobre os sectores que coñecen».
Entre los consejeros también existen críticas por el protagonismo inesperado que les ha sorprendido al darse a conocer la conformación del consejo vecinal, que en varios casos ni buscan ni quieren. Y también hay voces críticas por falta de una mayor representatividad de sectores.
Consello Económico e Social desde 2008 en A Estrada y otros sectoriales en Silleda
Si en Lalín acaba de arrancar el consejo vecinal, sin salir de la zona hay ejemplos de otros consejos dentro de ayuntamientos. Es el caso de A Estrada, donde en septiembre del 2008 comenzó a funcionar el Consello Económico e Social, surgido durante el gobierno de PSOE y BNG. En aquella primera reunión estaban representantes de empresarios de Toedo, Lagartóns y Matalobos, así como de la patronal comarcal ACE; del colectivo de turismo rural Mar de Compostela; de los comerciantes ACOE, así como de los sindicatos UGT, CC. OO. y CIG, SLG y UU. AA. Completan la representación los distintos grupos municipales, en un colectivo que sigue funcionando con reuniones periódicas.
Y en Silleda se impulsaron el Consello de Educación y el Consello de Cultura, durante el tiempo en que el BNG estuvo en el gobierno municipal. Anteriormente, también se había constituido la Mesa da Auga para intentar solventar los problemas del coste, con gobierno del PSOE. Tanto en A Estrada como en Silleda, quienes se sumaron lo hicieron como representantes de colectivos, mientras en Lalín en varios casos están a título individual.