Sabores de Lalín con premio

P. V. LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Un jurado profesional muy cualificado concede ocho distinciones de las que tres son del municipio lalinense

15 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los Premios de Gastronomía de Galicia fueron fallados ayer en Lalín, distribuidos por todo Galicia y Madrid y con sabor lalinense a cocido y queso en los tres que se quedan en el municipio. Fueron distinguidos en la sección por el trabajo de «Toda unha vida dedicada a gastronomía galega», uno por provincia: Josefa Rodríguez Raposo, del restaurante Casa Rivas de Lugo; Pedro Roca Romalde, del restaurante Pedro Roca de Santiago; Inés Vidal Lois, de Casa Inés de Cotobade; y María Flor Nieto Nogueira, del Hostal Restaurante Esclavo de O Carballiño.

En «Difusión da gastronomía galega», hubo premios para José Luis Iglesias, del restaurante Cabanas de Lalín, por esa labor en Galicia; para Francisco David Domínguez, de Casa Gallega de Madrid, fuera de Galicia; para Frinsa del Noroeste SA de Ribeira, por promover gastronomía y productos gallegos; y para los lalinenses Santiago Navaza, de Queixerías O Balido, y Ovilaga Fernández y Portela SC, al pequeño productor gallego.

El jurado alcanzó ayer el acuerdo por unanimidad. Presidió el alcalde y contó con representantes del Club Gastronómico Rías Altas, Xantares, A Lareira, Eurotoques, Grupo Nove y Centro Superior de Hostelería de Galicia.

Galardones de gastronomía de galicia reconocen «toda una vida» y «difusión»

Distinción a un proyecto quesero y social que irrumpe fuerte en el mercado

El proyecto de Santiago Navaza es reciente, con un año de trayectoria, pero irrumpe con fuerza en el mercado arrancando con un queso de oveja con producción en el área de Vilatuxe, (como el de otro galardonado, Ovilaga). El queso O Balido de oveja y de producción desde pasto verde llega a un mercado con escasa oferta con esta calidad personalizada en el tipo de pasto y en las técnicas de curación ligadas a un viejo caserío y los aires fríos de O Candán. Tiene una capacidad productiva quincenal ahora de cerca de 150 kilos pero supeditado a la escasez de leche de oveja. Este artesano ganadero, que ayer por a tarde no pudo ser localizado por esta redacción, trabaja en un proyecto que irá mucho más allá el propio queso para ofrecer pernoctaciones y la experiencia de ser «queixeiro por un día».

«É de agradecer que recoñezan o cambio de leite de vaca ao de ovella e ao queixo»

La sociedad Ovilaga Fernández y Portela SC se asienta en Vilatuxe, en Lalín. José Luis Fernández (titular con su esposa) mostró ayer satisfacción por el reconocimiento asegurando que «é de agradecer o premio que ven a ser un recoñecemento polo cambio profesional que fixemos ao pasar de vacas a ovellas aquí en Galicia e logo de leite a queixo». En el año 2006 fue el cambio a ovejas y en el 2008 al queso, tras dificultades por costes de traslado de la leche de oveja que vendían a Valladolid. De ahí salió el queso de Ovilaga, «que é o de ovella pero distinto ao de Castela, porque pastorean en herba é sabe distinto». La sociedad tiene capacidad para producir mas de mil kilos al mes aunque está ahora sobre los 700. Fernández reconoce que el premio también es importante por la difusión del producto.

«É un orgullo que os compañeiro de profesión che den un recoñecemento»

Es un clásico de la gastronomía lalinense. Lleva profesionalmente desde 1984 y diez años antes su familia ya tenía negocio. Iglesias destaca del reconocimiento que acaban de hacerle como divulgador gastronómico que «sempre é un empuxe, é un orgullo que os compañeiros de profesión sexan quenes che recoñeza o traballo. Xa é un orgullo recibir o premio es así aínda moito máis». El restaurador reconoce que lograron «levantarme un pouquiño o ego». Lo premian por difundir gastronomía gallega. «Sempre tratei de difundir precisamente o cocido, o prato rei da nosa terra, a cociña tradicional, facendo moitos cocidos en Galicia, España e no exterior», dice. Iglesias, histórico como jurado de estos premios, se vio ayer sorprendido con su designación por el resto; la intentó evitar per «foi unha encerrona».