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Reciben alumnos de centros educativos, excursiones organizadas y turistas
18 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Después de años de pandemia y restricciones, la vuelta a la normalidad se está viviendo con muchas ganas de salir y de socializar. Un espíritu que se deja ver también en los museos de la zona que celebran hoy su día con un aumento de visitantes, rebasando ya las cifras prepandemia. En Lalín, el circuito Casa do Patrón-Pazo de Liñares-Castrodeza se retroalimenta con paradas también en otros enclaves dignos de visitar como el Museo Municipal Ramón María Aller.
Este último trimestre del curso, las excursiones de estudiantes vuelven a ser legión. Manuel Blanco, de la Casa do Patrón, lamenta que la gran demanda en estas semanas por parte de los centros educativos hace que a veces se vean obligados a decir que no, por eso resaltan la conveniencia de reservar la visita con la mayor antelación posible. Blanco destaca que «si na maior pare dos museos a visita e dunha hora ou hora e pico, aquí os visitantes botan unha medida de catro ou cinco horas, media xornada ou incluso todo o día porque hai moito que ver e que facer». La realización de talleres, la opción de comer en el restaurante, la realización de rutas de senderismo por un paisaje que enamora, amén del recorrido por las 15 salas de exposición en diferentes construcciones por la que se reparte la ingente colección etnográfica del museo y espacios arqueológicos como la mámoa hacen que las visitas se prolonguen mucho.
En el recinto feiral de Silleda se encuentra el Museo do Capo, abierto de miércoles a domingo, y con visitas programadas de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas. Ofrecen un recorrido por la evolución de las labores del campo desde el Paleolítico hasta el siglo XX.
En Vila de Cruces, las fundaciones Paco Lareo A Solaina, en Piloño, y Neira Vilas, en Gres, tienen abiertas sus puertas para recibir a los visitantes. En Piloño, previa concertación de cita, podrán imbuirse del arte y en Gres, adentrarse en la vida y la obra del autor de Memorias dun Neno Labrego. Tanto Carmen Lareo como Fernando Neira, presidentes de ambas fundaciones, coinciden en que las visitas ya regresaron a la normalidad. Muchos de los que acuden a ambas son grupos que van a comer en establecimientos de la zona y que aprovechan para realizar diferentes recorridos. La Fundación Neira Vilas abre de martes a sábado, de 16.00 a 20.00 horas. También en Vila de Cruces, en Fontao en este caso, se encuentra el Museo da Minería aunque continúa cerrado y sin actividad.
Los abiertos son espacios que contribuyen a llenar de vida las aldeas. Para Blanco la mayor satisfacción, tras muchos años de actividad ininterrumpida y sin descanso, es «encher unha aldea baleira de xente todo o ano» y su importante contribución a dinamizar la zona con el continuo envío de visitantes a otros espacios y empresas de la zona. Añade la de convertir el museo en un espacio muy reconocido y valorado en toda Galicia que cumple 27 años en noviembre con hitos como la consecución de la Malla como Festa de Interese Turístico de Galicia y un crecimiento continuo. Las últimas incorporaciones fueron una sala de medicina «que e unha xoia», la capilla y una casa castreña.
El CETMO de Soutelo, pendiente de una reparación de humedades
Otros espacios museísticos de la zona permanecen cerrados. Uno de ellos es el Centro Etnográfico de Terra de Montes ubicado en Soutelo de Montes, en Forcarei. Un cierre temporal a la espera de la realización de unas obras que tienen como objetivo acabar con un problema de humedades en el edificio. Desde el Concello de Forcarei apuntan que esperan reabrirlo pronto. El CETMO alberga la colección de la familia González Ruibal, artículos de oficios que abarcan desde los usados en las alvarizas, la cantería o la cerería, trabajos de lino y muchas piezas que recogen la memoria de las labores del campo, la vida doméstica y la emigración.
En A Estrada sigue cerrado desde hace años el Museo do Pobo Estradense, que contaba con 1.200 piezas y 6.000 piezas cedidas por un centenar de familias.