La cantante debuta en el cine con un musical en el que comparte protagonismo con Cher.
17 nov 2010 . Actualizado a las 22:40 h.Burlesque, el musical que propone un duelo de divas sobre el escenario entre Christina Aguilera y Cher, supone el primer papel cinematográfico de la cantante de origen ecuatoriano, cuyo trabajo en el filme, dice, la ha convertido en una mujer «distinta».
«Al acabar el rodaje sentí que había cambiado, que era una mujer distinta», dijo la artista de 29 años, recientemente separada de Jordan Bratman, de quien ha pedido el divorcio y con quien tuvo a su hijo, Max, en 2008.
«Estoy en un momento muy introspectivo. Quiero poner mi corazón sobre el papel, volver a mis raíces y lanzar un disco en la línea de Stripped -que incluía éxitos como Beautiful-. Mi último álbum era más alegre, acababa de tener a mi hijo y quería experimentar con la electrónica», detalló en un encuentro reducido con los medios, entre ellos Efe.
Aguilera se presentó distendida, acompañada por su perro, un papillón llamado Stinky («cuando era pequeño su olor no era muy agradable», explicó) y con un enorme plato de sopa de pollo del que apenas tomó dos cucharadas mientras se atusaba su melena dorada.
En el filme, que se estrena la próxima semana en EE.UU., interpreta a una chica de pueblo con una gran voz que decide dejar atrás el tedio de su vida diaria para perseguir su sueño. En Los Ángeles se topa con el club The Burlesque, un teatro venido a menos regentado por Tess (Cher) con un espectáculo musical que la cautiva.
«Cher es asombrosa. Suena raro decirlo porque es un icono y una leyenda, pero para mí es como una vieja amiga», dijo Aguilera a una pregunta de Efe. «Aún ahora hablamos todo el rato. Es una persona increíble y una gran profesional que da grandes consejos y guarda historias tremendas. Es única», añadió.
Aguilera se estrena así por todo lo alto en la industria del cine. Su intención era debutar «con un par de líneas» en alguna obra pequeña, «pero me temo -comentó- que eso no ha ocurrido y ahora soy la protagonista de una cinta enorme».
Lo que la hizo decantarse por Burlesque fue la sintonía que encontró con Ali, su personaje. «Es alguien que viene de un lugar donde ha sufrido mucho y que decide buscarse la vida por su cuenta. Eso es duro e inspirador. Yo también fui vulnerable y sentí miedo a amar por primera vez, pero ella tampoco tiene miedo a nada. Son cosas que admiro», dijo.
La cinta, dirigida por el también novel Steve Antin, cuenta en su reparto con Stanley Tucci (El diablo viste de Prada), Kristen Bell (de la serie Héroes), Eric Dane (de la serie Anatomía de Grey) y Cam Gigandet (Crepúsculo), en una historia que gustará mucho al público gay, según la artista, y cuyo final hará que la gente salga de los cines «bailando por los pasillos».
«Yo también sufrí acosos cuando era joven y me sentí alienada por mis propios problemas. Cuando a la gente no se la respeta por quien es, me sale de dentro defenderla y para mí significa mucho», indicó.
«Crecí en un hogar problemático, con violencia doméstica en casa y realmente sin un padre. En la escuela era más pequeñita que los demás y se metían conmigo por las cosas a las que me dedicaba. Fue muy injusto y soy muy sensible a eso», manifestó Aguilera, en alusión a sus actuaciones musicales ya de adolescente, ridiculizadas por sus compañeras de clase.
Ahora, tras años en la cúspide de la fama, no cambiaría nada de su vida porque todo ha formado parte de un proceso de aprendizaje.
«Lo fundamental es conseguir estar cómodo en tu propia piel, y eso requiere tiempo. Las cosas mejoran si sigues en el camino correcto y trabajando duro», dijo la cantante, que está «orgullosa» de su carrera.