La caída del consumo obliga a las eléctricas a reducir producción

F. Fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

El regulador del sistema ordenó bajar carga a parques eólicos y centrales nucleares para no colapsar la red

26 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El sistema eléctrico está patas arriba. Conmocionadas aún por la entrada en vigor de una oleada de medidas regulatorias que reducen el margen de beneficios -vía nuevos impuestos y recorte de los incentivos a las energías renovables-, las empresas que se dedican a generar electricidad en España se enfrentan, además, a una caída constante del consumo. El desplome de la demanda fue del 3,7 % en enero y del 5,6 % en febrero, según datos difundidos ayer por la Comisión Nacional de la Energía (CNE). El consumo retrocedió a niveles del 2005, según la propia CNE.

Esta circunstancia se alió con un fuerte incremento de la producción eólica e hidráulica para obligar a Red Eléctrica de España (REE) a ordenar a las empresas que bajasen producción e incluso desconectasen parques eólicos enteros atendiendo a criterios de seguridad del sistema. Si no actuaba así, la red se saturaría por un excedente de generación «no integrable en el sistema».

El colapso alcanzó su punto álgido del 29 de marzo al 2 de abril, en Semana Santa, y Red Eléctrica incluso tuvo que ordenar a las centrales nucleares reducir carga un 20 %. El mandato llegó también a las plantas de cogeneración, pero estas se negaron a acatar las instrucciones porque ponían en riesgo sus procesos productivos, indica la CNE, que avanza que está analizando ese «comportamiento» rebelde.

Alberto Ceña, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), resalta lo excepcional de estas restricciones de generación. Explica que nunca en otro período anterior se habían aplicado limitaciones durante tantas semanas consecutivas, al menos a las eólicas. Ceña calcula que las restricciones afectaron al 60 % de los días del primer trimestre del año. Tampoco es habitual que el operador se vea obligado a mandar bajar potencia a los reactores nucleares, los últimos del escalafón a los que se suele recurrir en situación de exceso de producción debido al tiempo de respuesta para encender y apagar este tipo de instalaciones, además del coste que supone subir o bajar carga.

La AEE denuncia que la eólica fue la más afectada por las limitaciones a la producción, cuyos perjuicios económicos cifra en casi 70 millones.