Logra del exterior los suficientes ingresos como para atender los pagos
01 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.España vuelve a tener capacidad de financiación. Así lo reflejan los datos de la balanza de pagos revelados ayer por el Banco de España y correspondientes a mayo. Arrojan un superávit de 2.487 millones de euros. Es la primera vez desde 1997 que sucede. Y entre enero y mayo de aquel año fueron solo 97 millones. Ni siquiera cogiendo el acumulado en otros meses se registra capacidad de financiación neta desde agosto de 1998. Más de quince años sin que el país lograra los suficientes ingresos del exterior a través de las exportaciones, el turismo, las rentas del trabajo y del capital para poder financiar los pagos que tiene que hacer al resto del mundo por sus importaciones, rentas del trabajo, dividendos o intereses.
Es el primer paso para reducir la deuda externa, que ronda ya el 170 % del PIB. Para hacerse una idea de cómo ha cambiado la situación, en mayo del año pasado, España tenía una necesidad de financiación -es decir, que se endeudaba frente al exterior para poder cubrir todos sus pagos- superior a los 14.000 millones de euros, cifra que los dos años anteriores rondaba los 21.000 millones en los mismos períodos. El problema es que un país no debe mantener un déficit por cuenta corriente crónico, no puede incrementar su deuda externa sin límite porque, cuanto más endeudado esté, más intereses tendrá que pagar y cada vez será más difícil que lo financien. Por eso, la deuda externa y la permanente necesidad de financiación es uno de los principales problemas de la economía española.
La mejoría se ha logrado, entre otras cosas, por la buena marcha de la balanza comercial, que refleja una reducción del déficit del 79,4 %, hasta los 2.768 millones de euros, gracias al incremento de las exportaciones en un 8,6 %, pero también al descenso den las importaciones en un 2,4%, consecuencia de la atonía de la demanda interna.
Por lo demás, los inversores extranjeros sacaron de España 5.057 millones en mayo, la octava parte de los 41.294 millones que se llevaron en el mismo mes del año pasado cuando se temía un rescate de España.