El mundo económico fija hoy su atención en un pequeño pueblo de EE. UU.

V. T. N. YORK / CORRESPONSAL

ECONOMÍA

En Jackson Hole (Wyoming) se reúnen una vez al año los jefes de los bancos centrales de los países más ricos

22 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Jackson Hole es un pueblo de Wyoming (Estados Unidos) con menos de 10.000 habitantes y situado al pie de las montañas. Pero también es el lugar donde se reúnen una vez al año los jefes de los bancos centrales de los países más ricos. Y allí se deciden algunas cosas muy importantes que afectan a todo el planeta. La reunión de este año en Jackson Hole arrancó ayer y durará hasta mañana.

Este encuentro de presidentes de bancos centrales, ministros de economía y académicos comenzó a organizarse en 1978 y se ha convertido en una de las reuniones más importantes para la economía mundial. La razón es que su tono informal de la reunión hicieron de ella un entorno ideal para que los popes de las finanzas se pusieran de acuerdo en cómo dirigir la economía mundial. Pero los que convirtieron Jackson Hole en lo que es hoy fueron los dos anteriores presidentes de la Reserva Federal (la Fed). Tanto Alan Greenspan como Ben Bernanke utilizaron el encuentro para hacer públicos sus planes económicos más importantes.

Lo que se abordará

El tema de este año es el mercado laboral, pero eso es solo lo que aparece en el programa oficial. Lo importante es lo que los jefes de la economía mundial discuten y acuerdan en sus reuniones informales. Y parece que este año, esas charlas se van a centrar en el papel que los bancos centrales deben tener en la política monetaria y la posibilidad de que la inflación comience a subir por las decisiones que se han tomado estos años pasados para apoyar las economías nacionales. Una cuestión sobre la que tanto Janet Yellen, presidenta de la Fed, como Mario Darghi, del BCE, tienen mucho que decir.

Los inversores esperan expectantes el discurso de hoy de Yellen. Pero algunos analistas han adelantado ya que, en contra de lo que sucedió los años anteriores, en los que el discurso de Bernanke siempre hizo subir la bolsa, este año se espera que ocurra al revés. Y eso es porque se cree que Yellen anunciará una vuelta a la normalidad, es decir, el fin definitivo de las inyecciones de dinero en el sistema que ya está en marcha, y una progresiva subida de los tipos.