Caixa Galicia y Caixanova, crecimiento y beneficio por encima de (casi) todo

La Voz

ECONOMÍA

Análisis de los años de la burbuja en las antiguas cajas gallegas

18 oct 2014 . Actualizado a las 09:42 h.

Un repaso a los datos y la evolución de las cajas gallegas en años en los que ha puesto el foco el FROB permiten advertir el crecimiento desbocado que vivieron esas entidades al calor de la especulación inmobiliaria. Entre el 2005 y el 2008, Caixa Galicia y Caixanova registraron los mayores beneficios de su historia. La primera, por ejemplo, llegó a anotarse más de 400 millones de ganancia en el 2007, su récord, y aseguraba estar cubierta ante contingencias futuras que ya se intuían. Caixanova superaba entonces los 130 millones de forma clara y anunciaba la apertura de más oficinas en Estados Unidos. Declaraban entonces ambos una morosidad del crédito por debajo del 0,6 %. Ahora, después de todo el saneamiento, la transferencia de cientos de activos tóxicos a la Sareb, y las ayudas recibidas, la morosidad sigue por encima del 16 %, superando la media del sector.

Los años de la burbuja, con tasaciones de inmuebles muy cuestionables (por bajas), permitieron a Méndez construir una de las mayores entidades financieras de España (la sexta caja), gracias a una política muy expansiva con el crédito. Pasó de gestionar 19.400 millones en préstamos en el 2005 a superar claramente los 36.000 en el 2008; casi el doble en un período cortísimo de su historia. Fue entonces cuando perdió esa tradición de equilibrar el balance entre crédito y depósitos: las cuentas de particulares sumaban apenas 27.000 millones. En Caixanova, Gayoso y Pego tampoco se quisieron perder la fiesta en la que estaban todas las entidades de ahorro. Su balance se incrementó un 70 % en cuatro ejercicios. Las cuentas de crédito abiertas con constructores pasaron de 70.000 a más de 83.000. En Caixa Galicia estas mismas llegaron a sumar casi 170.000.