
La Reserva Federal pone fin a la era del dinero gratis con una leve subida de tipos, del 0,25 %, ante las evidencias de que la primera economía del mundo ha dejado atrás la crisis
17 dic 2015 . Actualizado a las 09:31 h.Dos años después de que Ben Bernanke, expresidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, anunciase que había llegado el momento de retirar las muletas -poner al ralentí la máquina de fabricar dinero- al enfermo -la economía del país-, el banco central estadounidense, esta vez con Janet Yellen al mando, le dio ayer el alta. Después de mucho esperar para ver la evolución del paciente, consideró que está curado. Que ya puede caminar por su propio pie. Sin apoyos.
Y certificó esa cura con una subida de tipos. Del 0,25 %. Leve, pero con una fuerte carga simbólica. La primera que se produce al otro lado del Atlántico desde hace casi diez años. Desde junio del 2006. La medicina -el dinero- ya no es prácticamente gratis (su precio llevaba congelado entre el 0 y el 0,25 % desde diciembre del 2008). Ahora cuesta entre un 0,25 y un 0,50 %.
Con ese movimiento, la Fed viene a poner el punto y final a la Gran Recesión. Esa que comenzó en el 2008, tras la caída en desgracia de Lehman Brother?s y que ha causado estragos en las economías de todo el planeta.
Resumiendo: si la Reserva Federal sube los tipos de interés es porque la recuperación en aquella orilla es sólida, con un ritmo de crecimiento superior al 2 % en el tercer trimestre y unas cifras de paro (5 % en noviembre, lo que se considera prácticamente pleno empleo) que han regresado a los niveles en los que se movían antes de la gran crisis. Nada que ver con lo que ocurre a este lado del océano.
Analistas y mercados ya contaban con que el enfermo enfilaría por fin ayer la salida del hospital. Lo que realmente querían conocer era el contenido del informe médico. Las argumentaciones de la Reserva Federal. Y respiraron aliviados cuando en su lectura del comunicado oficial se toparon con la palabra gradual. Esto es, que no se van a volver locos en la Fed y van a subir los tipos cada vez que se reúnan. Es más, aseguran desde la autoridad monetaria que es «probable» que se mantengan en niveles bajos durante un largo período de tiempo.
Y ese alivio, porque la mayoría de los expertos consideran que la economía de Estados Unidos no está en condiciones de soportar incrementos en el precio del dinero mucho más allá del cuarto de punto aplicado ayer. Más que nada por las consecuencias que eso tendría sobre los países emergentes, de los que también depende la buena marcha de la primera potencia económica del mundo. A saber: con el alza de tipos, el dólar es más caro. Y eso puede provocar que buena parte del dinero que está en los países emergentes decida tomar las de Villadiego para buscar refugio en el billete verde. Por no hablar del incremento de su deuda, denominada en dólares. No le conviene a EE.?UU. que quienes compran sus exportaciones las pasen canutas.
De ahí que la Reserva Federal haya puesto fin a la era del dinero gratis con una subida de lo más moderada. Como para contentar a quienes llevan meses clamando por ese movimiento de ficha y a aquellos que advertían que era demasiado pronto para encarecer el dinero sin poner en riesgo la recuperación.
«Esta acción marca el final de un período extraordinario de siete años de tipos cerca de cero para apoyar la recuperación de la economía tras la peor crisis financiera y recesión desde la Gran Depresión», resumió muy bien ayer Yellen la decisión.
Un nuevo estímulo para apuntalar la recuperación europea
Mientras que la primera potencia del mundo sube tipos para consolidar su recuperación, a los países que están comenzando a desperezarse, como España, les viene de lujo una decisión de tal calibre para seguir mejorando, aunque con algunos riesgos.
Dólar caro
La moneda estadounidense se adentra en una nueva etapa alcista. Operar con dólares será más caro y se registrará «una progresiva apreciación que debería ir a buscar los mínimos anuales», según indican los analistas de XTB. Esto es, hacia los 0,89 dólares por euro.
Exportaciones en auge
A medida que el valor de la divisa norteamericana suba y el de la europea recorra el camino contrario, las compañías españolas que se dediquen a vender sus productos y servicios en el exterior saldrán beneficiadas. Porque al resto de los países les resulta atractivo adquirir vehículos, maquinaria, alimentos y otra serie de bienes y pedidos industriales cuyo origen se encuentre en la zona euro. Ya estaba ocurriendo desde que el BCE había puesto en marcha la maquinaria de compra de deuda, devaluando la moneda comunitaria, que se cambia a 1,09 dólares, frente a los 1,20 de hace apenas 12 meses.
Combustibles económicos
La relación dólar/crudo puede ser aún más llamativa si se confirman los análisis de los expertos. «Cuando esta moneda se hace más fuerte, se reduce el precio de las materias primas», explica Steen Jakobsen, economista jefe de Saxo Bank. El brent, que ayer se encontraba en los 37,5 dólares, podría ver impulsada su caída a niveles que lo aproximen hasta la barrera de los 30 dólares. Para las familias implica un nuevo ahorro en el consumo de carburantes y energía.
La zona euro se verá, pues beneficiada por la mejoría de las exportaciones y a la bajada de precios de las importaciones.