La autopista eléctrica entre Galicia y Portugal, paralizada hasta que el Gobierno luso decida por dónde cruzará la frontera

f. f. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

ALBERTO LÓPEZ

Red Eléctrica estima que las obras de construcción durarán en torno a dos años

22 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, se ha armado de paciencia. Hace un año que espera una respuesta de su homólogo portugués, João Pedro Matos, sobre el punto fronterizo entre los dos países por el que cruzará la nueva autopista por la que circulará la energía eléctrica que generan Galicia y el norte de Portugal. Ese silencio luso tiene paralizado el principal proyecto que maneja Red Eléctrica de España para Galicia, presupuestado en 53 millones de euros. Se trata de la construcción de una nueva línea de alta tensión para reforzar la capacidad de interconexión entre los dos países y la evacuación de electricidad generada en Galicia.

El proyecto se empezó a tramitar en el 2013 con el objetivo entonces de que empezara a operar en el 2017. No lo ha hecho, tampoco lo hará este 2018 y, más que probablemente, tampoco en el 2019. Porque REE estima que las obras de construcción durarán en torno a dos años. Todavía no han comenzado y tampoco se sabe cuándo lo harán.

Eva Pagán, directora general de transporte del operador del sistema eléctrico, detalló que el proyecto sigue a la espera de que lleguen noticias de Lisboa. Pero cuando se produzca esa buena nueva tampoco estará el camino totalmente despejado para emprender los trabajos, porque será necesario lo que se conoce como una evaluación transfronteriza.

Esta nueva interconexión se ha tropezado a lo largo de su tramitación con otros obstáculos, esta vez en Galicia, pues los vecinos de Arbo se opusieron a que el cableado discurriera sobre sus terrenos y cabezas y se varió el trazado. Fuentes de REE explicaron que el proyecto está consensuado con el 95 % de los propietarios.

Los mismos portavoces del operador subrayaron que el retraso en la construcción de esta línea no tendrá consecuencias inmediatas, porque la capacidad actual de evacuación e intercambio es suficiente, pero sí las puede tener a medio plazo cuando aumente la producción eléctrica en Galicia.

La comunidad sumará en el 2020 al menos 600 megavatios más de potencia eólica, fruto de las tres subastas de renovables efectuadas en los dos últimos años. En toda España están previstos 8.000 megavatios más. Miguel Duvison, director general de operación de REE, no prevé que existan dificultades para gestionar esa potencia adicional, aunque seguramente «harán falta esfuerzos» para ello. Pero subrayó que, de momento, el operador no sabe exactamente dónde se instalarán esas nuevas plantas eólicas, fotovoltaicas y de biomasa: «Y hasta que no sepamos a qué nudo quiere evacuar el generador, no podemos hacer nada».