La OCDE eleva al 2,3 % la previsión de crecimiento para España en el 2023

José María Camarero COLPISA

ECONOMÍA

ANGEL MANSO

De esta forma, la recuperación del país casi cuadruplicará la del conjunto de la zona euro y se convertirá en el que presente el mejor comportamiento entre los más desarrollados

19 sep 2023 . Actualizado a las 11:47 h.

La economía española cerrará el 2023 con mejores datos de los que organismos internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) preveían para este ejercicio al estimar un crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto) del 2,3 %. En su último informe, eleva en dos décimas las expectativas para España frente a los cálculos que había realizado en verano, cuando apuntaba a un alza final del 2,1 %.

Las proyecciones de la OCDE coinciden con las elaboradas en las últimas semanas por diversas casas de análisis, así como con las del propio Gobierno, que había mantenido en ese 2,3 % su expectativa de PIB para este año, aún considerándola «prudente». Este mismo martes el Banco de España publicará sus previsiones para final de año y de cara al 2024. Los datos llegan un día después de que el INE (Instituto Nacional de Estadística) revisara sus propios datos al elevar en 1,3 puntos porcentuales el crecimiento económico español entre el 2020 y el 2022 tras ajustar sus estadística por las «dificultades» de elaborarlas tras la pandemia.

El informe de la organización que aglutina a los grandes países desarrollados anticipa que el crecimiento mundial «disminuya tanto este año como el próximo, manteniéndose por debajo de la tendencia durante todo el período». El crecimiento en la mayoría de las economías avanzadas «seguirá estancado por el endurecimiento de las políticas macroeconómicas necesario para controlar la inflación y situar las finanzas públicas en una senda sostenible», apunta el informe.

En el caso de la zona euro, anticipa un exiguo crecimiento del 0,6 % para este año, y del 1,1 % para el 2024. En el caso de Alemania, mantiene su previsión de que el motor de la UE estará en recesión técnica este ejercicio y rebaja sus previsiones en casi un punto para el próximo, hasta un crecimiento prácticamente nulo. Será la economía que más sufrirá en toda Europa. En el caso de Francia, estima un alza del PIB del 1 % para este año (un 1,2 % para el siguiente); y en Italia, un 0,8 % para el 2023, la misma cifra que en el 2024.

Aunque el informe de la OCDE reconoce que las economías mundiales están resistiendo «mejor de lo esperado» al impacto de las subidas de los tipos de interés, que en el caso de la zona euro han pasado del 0 % al 4,5 % en poco más de 14 meses. Pero anticipa que a medida que los ahorros generados en la pandemia se vayan gastando, este efecto «se desvanezca, y se espera que los efectos de las condiciones financieras más estrictas se hagan cada vez más visibles» en los próximos meses.

Ese es uno de los hándicap que tendrán las grandes economías a partir del 2024, según las estimaciones de la OCDE. Pero no es el único. La organización vuelve a alertar de potenciales repuntes de la inflación, cuando ya se daba por descontado que los precios se mantendrían controlados tras las tensiones del 2022, que fueron récord. «Un riesgo conexo -indica- es que puedan volver a producirse perturbaciones adversas de la oferta en los mercados mundiales de productos básicos. Los precios de los alimentos y la energía tienen un gran peso en los índices de precios al consumidor de muchos países y son un determinante importante de las expectativas de inflación de los hogares», avisa.

De hecho, considera que las presiones persistentes sobre los costos o los nuevos signos de una tendencia al alza en las expectativas de inflación obligarían a los bancos centrales a mantener las tasas de interés más altas durante más tiempo de lo esperado.

El otro problema pasa por el gigante asiático. Se espera que las tensiones estructurales en la economía china den como resultado una desaceleración del crecimiento este año y el próximo. «Ahora se considera que todos los efectos del endurecimiento de las políticas en las economías avanzadas se manifiestan con un retraso mayor de lo que se pensaba anteriormente. Como resultado, ahora se espera que el crecimiento anual del PIB mundial se desacelere del 3 % este año al 2,7 % en el 2024.