Industria desbloquea los fondos europeos que pide Altri para la biofábrica textil de Palas de Rei

Manoli Sío Dopeso
m. Sío Dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Altri

Los portugueses anunciarán a finales de enero si siguen adelante

29 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Altri llegó a Galicia en octubre del 2021 con un proyecto industrial de esos que marcan un antes y un después en la región en la que se implantan: fabricar 200.000 toneladas al año de fibra textil a partir de la madera de eucalipto de los montes gallegos, para abastecer, de entrada, el 5 % de la demanda mundial de biofibra.

Su plan inicial era arrancar la construcción de la unidad productiva un año más tarde, en octubre del 2022, una vez obtenidos los permisos medioambientales, todas la licencias y con un esquema de financiación para los más 800 millones de inversión previstos ya cerrado. Transcurridos más de dos años, el proyecto, que por momentos parecía que se diluía en el pozo de los deseos, coge fuerza impulsado por el compromiso de una asignación de dinero público —la cifra rondaría los 100 millones de euros— que, ahora sí, va en serio, y sin más demora.

El paso definitivo lo ha dado el nuevo ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, al aprobar ayer la orden para adelantar la convocatoria del esperado PERTE de Descarbonización Industrial, vinculado al plan de recuperación financiado con fondos europeos Next Generation.

Este PERTE —instrumento de colaboración público-privada para incentivar proyectos estratégicos con gran capacidad de arrastre para el crecimiento económico— va a repartir casi 1.000 millones de euros entre las industrias que, como Altri, inviertan en procesos productivos menos contaminantes. De esta suma, 499,8 millones de euros son para subvenciones directas y los 500 millones restantes, préstamos destinados exclusivamente a actividades industriales.

La primera línea de ayudas de este PERTE salió convocada ayer en el BOE, destinada a «proyectos tractores de entidades pertenecientes a los sectores de la industria manufacturera en España, con el fin de impulsar la descarbonización de sus procesos productivos». El plazo para pedir estas subvenciones se iniciará el 24 de enero y terminará el 17 de abril del 2024.

A esta primera línea seguirán tres más. Es la cuarta la que está destinada a Altri y, según ha podido confirmar este periódico, se convocará de forma rápida, de manera que el grupo portugués anuncie a finales de enero del 2024 su decisión, es decir, si la ayuda del Gobierno de España es suficiente para ejecutar el proyecto en el municipio lugués de Palas de Rei; o si desiste de llevarlo a cabo, a pesar de haber invertido ya más de 15 millones en gestiones jurídicas, auditorías, informes técnicos y estudios de viabilidad.

Alianzas con el sector

Como proyecto de colaboración público-privada que es, la compañía también ha avanzado negociaciones a múltiples bandas para consolidar alianzas. «Altri lleva muchos meses hablando con todo el sector», confirman fuentes cercanas al inversor luso.

Entre los socios que el grupo portugués está interesado en sumar a su plan está la coruñesa Greenalia, una compañía energética de renovables con cuatro tecnologías (eólica terrestre y marina, fotovoltaica, solar y biomasa), con la que ya mantiene vínculos comerciales a través de su filial Celbi (Figueira da Foz) como proveedor de pasta de papel procedente del monte gallego.

Pero lo que está sobre la mesa es una participación en el novedoso negocio de la producción de fibras textiles procedentes de la madera que quiere abanderar Galicia, en el que Altri será siempre el socio mayoritario, con una participación superior al 50 %, según el acuerdo firmado con su socio, el consorcio Impulsa Galicia —integrado por la Xunta, Abanca, Reganosa y Sogama—, en un memorando en el que consta que la búsqueda de alianzas es una premisa establecida desde el minuto uno cuando se presentó como «un proyecto inclusivo, abierto en su desarrollo a la colaboración de todo el sector forestal gallego, pensando especialmente en las pymes y en toda la cadena de valor».

Otro de los socios que entran en el círculo de negociaciones abierto por Altri es Fincorporativa, la matriz de Finsa, el primer grupo maderero gallego, según explican fuentes cercanas al proyecto de Altri que cifran en más de una veintena las posibles alianzas que la papelera lusa tiene en proyecto establecer con empresas gallegas, a través de diferentes fórmulas, no necesariamente con la entrada directa en el capital de la biofábrica de fibras textiles, sino como socios comerciales y otras formas de colaboración que se están planteando.

El paso siguiente será la apertura de la inversión al sector forestal gallego, una industria integrada por más de 3.000 empresas, que genera un volumen de negocio superior a los 2.000 millones de euros.