
Los inversores huyen de los activos de riesgo y abrazan el oro
01 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La vuelta al proteccionismo económico a través de la imposición de aranceles pone en jaque a los mercados financieros globales. La guerra comercial —que ya asustaba a los inversores ante su posible impacto en el crecimiento y la inflación— vivirá este miércoles un nuevo capítulo con el denominado Día de la Liberación, nombre con el que Donald Trump ha bautizado su plan para recuperar el control comercial a golpe de tasas a los productos importados.
El miedo al alcance de los aranceles recíprocos y las posibles represalias de los países afectados ha provocado este lunes una nueva ola de ventas en las bolsas mundiales, que recogen el testigo del duro castigo sufrido el viernes por Wall Street.
El desplome llegó o a rozar el 4 % en el índice Nikkei de Japón, con caídas de más del 1,5 % en Europa, donde el DAX alemán y el CAC 40 sufrían a en las primeras horas del día las pérdidas más abultadas, por una mayor exposición al sector de materiales básicos y de la automoción, que aún intentan digerir el anuncio de aranceles del 25 % a los coches que entrará en vigor el 3 de abril. En España, el Ibex 35 cedió un 1,31 % por debajo ya de los 13.300 puntos. Entre los mayores damnificados de la jornada, Repsol, muy afectado por el veto de EE.UU. al petróleo venezolano y un descenso del 2,5 % en su cotización en los primeros compases de la jornada, que luego redujo al 1,24 %.
En todo caso, los números rojos siguen liderados por IAG, que se hundió más de un 6 %, ante el temor a que los aranceles tengan un impacto más notable de lo esperado y los consumidores empiecen a sufrir la erosión, algo que afectaría al sector turístico. La cotización «también acusa las palabras del viernes del CEO de la compañía, que hablaba sobre la posibilidad de vender la participación del 20 % de Air Europa que posee IAG», apuntan los analistas de XTB.
Un plan imprevisible
La imprevisible magnitud de este giro político y comercial afecta con especial virulencia a los socios comerciales de EE.UU., con México, Canadá, China o la Unión Europea en el foco. Cabe recordar que uno de los grandes objetivos de la Casa Blanca con los aranceles no solo es favorecer la industria local. También aumentar la recaudación, en un momento en el que la elevada deuda y las promesas de rebajas de impuestos en el país entorpecen el incremento de los ingresos para las arcas públicas.
Trump ya defendió que espera recaudar unos 100.000 millones de dólares anuales con los aranceles a los vehículos importados, a pesar de que una crisis en la cadena de suministro de los componentes podría afectar a los propios fabricantes del país. Hay que tener en cuenta que, en el 2024, se importaron vehículos ligeros por valor de 240.000 millones de dólares. «España, aunque con menor peso que otros países, exportó a Estados Unidos ese año 8.316 vehículos ligeros por valor de 178,5 millones de dólares», apunta Carlos Franco, socio de ERA Group.
A la espera de conocer las medidas concretas que entrarán en vigor y la posible respuesta de Bruselas, los inversores aceleran la huida de los activos de riesgo en busca de refugios más seguros como el oro. El metal amarillo se ha convertido en un auténtico escudo frente a la incertidumbre global, y este lunes batió un nuevo máximo histórico por encima de los 3.150 dólares.