Repsol: «Buscaremos mecanismos que puedan permitir seguir con nuestra actividad en Venezuela»
ECONOMÍA

Josu Jon Imaz admite mantener un «diálogo abierto» con Washington y recuerda que la licencia recovocada fue concedida en mayo pasado
01 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La decisión del presidente norteamericano Donald Trump de suspender el permiso de exportar petróleo de Venezuela a Repsol ha sorprendido a la energética con una exposición patrimonial de 504 millones de euros en crudo y, esencialmente, gas venezolano. Este lunes, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, admitió que la compañía mantiene un «diálogo abierto» con EE.UU. «Estamos en relación directa con las autoridades americanas y vamos a ver si somos capaces de buscar mecanismos que puedan permitir que podamos seguir con nuestra actividad en ese país», aseguró en un foro en Madrid.
Repsol lleva 32 años desarrollando su actividad en Venezuela, donde produjo una media de 65.000 barriles diarios, aunque su principal negocio en el país caribeño es la producción de gas, que supone casi el 85 %. La política de sanciones de EE.UU. al régimen de Maduro se remonta al primer mandato de Trump, cuando congeló los activos de la estatal PDVSA y bloqueó los pagos a las exportaciones de las petrolíferas. Estas restricciones se suavizaron con Biden, que otorgó licencias para que las productoras reanudaran su actividad.
Imaz recordó que la última licencia para operar fue concedida el pasado mes de mayo y reconoció las «vicisitudes» que ha pasado la compañía en los últimos veinte años en esta geografía, recalcando que siempre han cumplido con la legislación venezolana y con la internacional. «Respetamos y respetaremos todo el ámbito internacional relativo a sanciones», subrayó.
El ejecutivo de Repsol insistió en que continúa ese diálogo «abierto y fluido» con Washington y recordó que la licencia que ahora ha sido revocada fue aprobada en mayo del año pasado, que antes ni siquiera contaban con ella. Frente al proteccionismo que promueve Trump y el multilateralismo, Imaz ha defendido una visión «atlántica de la vida», que pasa por «crear un espacio de valores, democracia, derechos humanos, de seguridad jurídica y también de equilibrio de poderes». «Y yo creo que eso lo representamos en Europa y en Norteamérica», zanjó al respecto.
El movimiento de Trump desató una rápida reacción de Moncloa. «El Gobierno va a defender siempre los intereses de Repsol y las empresas españolas», dijo el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien, no obstante, llamó a no precipitarse hasta conocer el alcance de la decisión norteamericana.