El tren a Madrid vuelve a pasar para Feijoo, el gran referente del PP

ELECCIONES 2020

La debacle del partido de Iglesias deja en muy mal lugar la coalición del Gobierno que encabeza Pedro Sánchez
13 jul 2020 . Actualizado a las 12:53 h.El 12J tiene un nombre propio: Alberto Núñez Feijoo. En unos tiempos en los que las mayorías absolutas son una rareza en Europa, obtener la cuarta consecutiva sitúa al presidente gallego como el referente del PP en España, por encima del líder nacional, Pablo Casado, que no sale personalmente afianzado de la jornada. La marca Feijoo se fortalece. Y el tren a Madrid que dejó pasar en el último congreso del partido, el del relevo de Rajoy, volverá a pasar para él de cara al futuro.
Ha ganado estas elecciones con unos carteles en los que el logo del PP había que buscarlo con lupa. Y con un discurso muy distinto al de Casado, que trató en el último tramo de forzar su presencia junto al presidente gallego para reivindicar la victoria. Pero sobre el líder del PP no solo sobrevuela ahora la figura de Feijoo, sino también su discurso.
Mientras la derechización del partido impuesta por Casado le ha llevado a perder cinco elecciones, -dos generales, unas municipales unas autonómicas y unas europeas- la moderación de Feijoo y la reivindicación de la gestión por encima de la ideología da a los populares su primera mayoría absoluta tras la era Rajoy.
La presión para que Casado releve a Cayetana Álvarez de Toledo, escondida durante estos comicios, puede llevar también a un cambio en la portavocía en el Congreso, con la también moderada Ana Pastor como primera aspirante a sustituirla.
La apuesta personal de Casado por formar una coalición con Ciudadanos, rechazada de plano por Feijoo, se salda además con un rotundo fracaso en el País Vasco. El balance global es que el PP es fuerte allí donde mantiene un discurso centrado y un perfil propio, como en Galicia, mientras que en el País Vasco, donde Casado defenestró a Alfonso Alonso por apartarse del duro mensaje impuesto por Génova y situó al halcón Iturgaiz como su apuesta personal, tiende a la irrelevancia.
Y, además, es el discurso de Feijoo, y no el de Casado, el que frena a Vox, que logra escaño en el País Vasco, pero no en Galicia. Algo que hace que las miradas y las esperanzas de muchos en el PP vuelvan a posarse sobre Feijoo para tratar de recuperar el Gobierno.
Problemas para Sánchez
Suspenso en el primer examen poscovid. Tras el fiasco en la elección de Nadia Calviño como presidenta del Eurogrupo, Pedro Sánchez sigue sin recibir buenas noticias. El partido que gobierna en España es la tercera fuerza en Galicia y País Vasco. Y entre los dos miembros del Gobierno de coalición apenas superan el 20 % de los votos en esos dos territorios. Los resultados son muy malos para el presidente del Gobierno. No solo no rentabiliza la gestión de la pandemia, sino que suspende claramente la primera prueba en las urnas de la era poscovid. En Galicia, sale debilitado personalmente en su apuesta por el sanchista Gonzalo Caballero, arrollado por el BNG. Y en el País Vasco, Sánchez ha dado alas a EH Bildu con sus pactos y ahora se queda sin más opción que la de ser la muleta del PNV para darle la mayoría al PNV, con una posición de debilidad en la negociación del Ejecutivo vasco ya que no tiene opción de encabezar un tripartito de izquierda, que podría haber encarecido su apoyo. El PNV sale fortalecido como socio del Gobierno y no caben sorpresas de cara al futuro: apoyo al Ejecutivo con concesiones crecientes en inversiones y autogobierno, con los presupuestos como primera prueba.
Pablo Iglesias agoniza
Podemos radicalizará su discurso. Pablo Iglesias sufre un doble batacazo demoledor en un momento crítico para él, con la amenaza de acabar siendo investigado en el caso Dina. Los pésimos resultados, que en Galicia alcanzan la categoría de catástrofe, auguran una radicalización de las posiciones de Unidas Podemos, en especial cuando tras el verano esperan unas elecciones catalanas en las que un nuevo descalabro dejaría contra las cuerdas al partido morado de cara a las generales. Iglesias ya había comenzado esa deriva radical con críticas al jefe del Estado e insultos a los medios para desviar el debate. Unos movimientos que ahora se reforzarán y complicarán la estabilidad del Gobierno cuando la necesita más que nunca para negociar los fondos en Europa y los presupuestos en Madrid. El papel de Iglesias en el Gobierno queda devaluado. Simbólicamente, si Podemos nació en Galicia tras la experiencia de Iglesias como asesor de Anova en las autonómicas del 2012, Galicia marca también su punto más bajo. Aunque ha estado oculto en la campaña gallega, Iglesias sacrificó en Madrid a un hombre de su absoluta confianza como Antón Gómez-Reino para ponerlo como candidato en las gallegas. Y el resultado es así un fracaso personal suyo. La hecatombe en Galicia y el fracaso en el País Vasco, unidos a la fortaleza del BNG y EH Bildu, evidencian un claro agotamiento del ambiguo discurso nacional de Unidas Podemos y una fuga masiva de voto hacia fuerzas nacionalistas que puede repetirse en Cataluña.
Freno a Ciudadanos
Encrucijada de Arrimadas. Inés Arrimadas ve frenada la tendencia al alza de Ciudadanos tras su llegada al liderazgo del partido y su decisión abrirse a pactos con el PSOE para recuperar protagonismo en la política española. Ni en el País Vasco en coalición con el PP, ni menos aún en Galicia en solitario, aspiraba realmente a mucho. Pero el batacazo en ambos comicios es tal, que pone difícil a Arrimadas sostener que su estrategia está generando réditos electorales. El partido naranja entra en una encrucijada de cara al futuro inmediato, con la duda entre mantener una alianza con el PP en las inminentes elecciones catalanas o romper ese acuerdo para presentarse en solitario en un territorio que le es más favorable y acercarse al PSOE en Madrid pactando los presupuestos del Estado. Una opción arriesgada que le dejaría muy escorado a la izquierda y cuestionaría su papel de bisagra, que es el único al que aspira ya la formación naranja una vez abandonado el sueño del sorpasso al PP y de convertirse en partido de Gobierno.
Vox tiene voz en Euskadi
Crisis constitucionalista. En Galicia, queda claro que el discurso radical de Vox no penetra. Pero el escaño en Álava permitirá a los de Santiago Abascal tener una voz en el Parlamento de Vitoria para agitar la política vasca en un momento histórico en el que el constitucionalismo del PSOE y el PP ya solo representa una quinta parte de los votos.