Feijoo reclama el cambio «para recuperar la confianza en el gobierno y las instituciones»

ELECCIONES 23J






Acompañado por Rueda y Rajoy ante 12.000 personas en la plaza de toros de Pontevedra, plantea sustituir los pactos en contra del gobierno de Sánchez por pactos de Estado
09 jul 2023 . Actualizado a las 19:17 h.Como en los viejos tiempos, cuando las campañas celebraban mítines multitudinarios a lo largo de los quince días, el PP gallego le demostró a Alberto Núñez Feijoo su capacidad para movilizar a sus simpatizantes y llenar hasta la bandera un recinto talismán para los populares, la plaza de toros de Pontevedra, en el que va a ser el mayor acto de la campaña.
Al ritmo de People have the power, de Patti Smith, Feijoo, acompañado de Mariano Rajoy y del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, fue recibido como una estrella de rock, con un aplausos, gritos y cientos de banderas, con el presidente de honor, José Manuel Romay Beccaría, sentado a sus 89 años en las primeras filas.
La primera gran intervención ante unas 12.000 personas fue la de Mariano Rajoy que, una vez más, fue Mariano Rajoy. Tras recordar que en el 2009, el también estuvo en la plaza de toros de Pontevedra, en esa campaña que llevaría por primera vez a la Xunta a Feijoo. «Gobernaban entonces el PSOE y el BNG, siguen a la espera y les queda mucho tiempo». Y añadió en medio de una risa general en el auditorio: «He acudido a apoyar a Feijoo, y también a Rueda, que aunque no se presenta a nada, yo también lo apoyo». Porque ayer en Pontevedra Rajoy fue más Rajoy que nunca. Tras ensalzar las virtudes de Feijoo -«un gran gobernante, aportará el sosiego y eficacia que España necesita, un presidente que una a la sociedad española, que está harta de división y enfrentamiento»- remató: «Fíjese las diferencias entre Feijoo y ese en el que ustedes están pensando».
Fueron varias las veces que se refirió Rajoy a Pedro Sánchez sin nombrarlo, para satisfacción del auditorio. También insistió Rajoy en la resistencia del PP, frente a los nuevos partidos que irrumpieron en los últimos años pero que al primer revés que ha sufrido «vuelan».
Después llegó el turno a Rueda, que agradeció la apuesta de la campaña de Feijoo por Galicia -comenzó en Os Peares y eligió Pontevedra para el gran acto de la campaña-, pero que también reconoció el reto que supuso llenar un recinto como la plaza de toros de Pontevedra un domingo de julio. Aprovechó el estrado para elogiar a los cuatro presidentes provinciales del PP, y entre ellos a José Manuel Baltar, al que agradeció «a súa xenerosidade por poñer por enriba de todo os intereses do partido», en referencia a su renuncia a la presidencia de la Diputación de Ourense para que esta siguiese en manos del PP. Y también aprovechó para poner deberes al candidato a la Presidencia: «Imos ser esixentes cando chegues á presidencia. Non imos facer como o PSdG, que é unha sucursal de Moncloa, e traga con todo». Recordó, entre otros asuntos, el retraso en el arreglo de los viaductos, en la entrega de los trenes Avril.. Y no dejó pasar la ocasión para la crítica al primer partido de la oposición en Galicia, al acusar al BNG de haber regalado su voto en el Congreso a Sánchez a cambio de nada: «Non saben nin facer chantaxe».
Y entonces irrumpió el protagonista. Feijoo comenzó su intervención recordando el mitin de febrero del 2009 en el mismo escenario, en una campaña que dos semanas después lo llevaría a la presidencia de la Xunta. Recordó el trabajo realizado por Rajoy en una caravana paralela que llegó a las localidades a las que el entonces candidato de la Xunta no podía llegar. Y como no, recordó que su lema fue Chegou o momento, percha que utilizó para insistir en que «llegó el momento del cambio para España».
Y el cambio lo centró Feijoo en recuperar la confianza. Primero, para que los ciudadanos puedan recuperar la confianza en el Gobierno, y que este se centro en reforzar la economía, en conseguir que las empresas inviertan en España y creen puestos de trabajo. El cambio para recuperar la confianza en las instituciones: «Que no haya que preguntar cuántos parados se ocultan en las listas; que organismos como el CIS no se vuelvan a tomar en broma; que la separación de poderes sea inequívoca. Si un miembro de mi gobierno dice que los jueces son fachas con toga, se va». Y recuperar también la confianza en la palabra dada: «Cuando acabe mi mandato quiero que me digan que he sido un presidente honesto, coherente y no he sido un presidente mentiroso. No seré Pedro Sánchez».
Y sobre todo pidió el cambio para apostar por una política de defensa de los intereses generales y los servicios públicos que debemos gestionar. «Pido el voto para romper los bloques que se han construido en la ciudadanía y que ha construido el sanchismo, para cambiar las alianzas en contra por los pacto de Estado. A esa mayoría de españoles que no nos ha votado nunca le pido el voto para devolverle la confianza en sus país, en su gente, en los pactos, en la reforma, en España».
Pontevedra era el acto central de la campaña de Alberto Núñez Feijoo y no faltó nadie. Acudieron los conselleiros de Rueda y los barones del partido en Galicia, pero también la plana mayor del PP nacional. Muy cerca de Feijoo estuvieron la secretaria general, Cuca Gamarra, y el coordinador Elías Bendodo. Tampoco se perdieron la cita Ana Pastor ni Javier Maroto. No faltó la familia de Feijoo: Sira, su madre, Eva, su pareja, y Micaela, se hermana, que ya lo habían arropado en Os Peares. Pero si alguien acaparó el cariño y los aplausos de los miles de simpatizantes reunidos en la plaza de toros fue el presidente de honor del partido, José Manuel Romay Beccaría, que fue homenajeado con un estruendoso aplauso.