De héroe anónimo a testigo protegido

ESPAÑA

El perseguidor de los etarras podría cambiar de identidad para pasar inadvertido El héroe del Land Rover blanco se convertirá con toda seguridad en un testigo protegido. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ya ha comunicado que realizará esta petición al juez instructor. Este ciudadano normal verá cómo su vida cambia radicalmente y cómo ante él se abren multitud de posibilidades. Desde un cambio de identidad a que los etarras puedan conocer su nombre y ver su cara en el transcurso del juicio oral.

07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los quince minutos de persecución al comando Madrid pueden cambiar radicalmente toda una vida. Pero si todo sale bien, del héroe anónimo madrileño sólo se sabrá que tiene un Land Rover blanco y que era vecino de la calle Corazón de María. Y las circunstancias aconsejan que cambie de coche y de vivienda, así que el ministro de Interior, Mariano Rajoy, ya ha pensado en esta posibilidad y baraja ofrecerle una casa y un vehículo nuevos. La reina Sofía quiere que el alcalde de Madrid le condecore y los vecinos del barrio de la Prospe, mientras hacen cábalas sobre la identidad de su valiente vecino, ya piensan hacerle un monumento, rituales que poco tienen que ver con el futuro que realmente le espera, si es que finalmente el juez instructor Carlos Dívar accede a otorgarle la petición de testigo protegido.
Parece claro que el artífice de la caída del Comando Madrid entrará de lleno en el proceloso y a veces poco claro mundo del testigo protegido. La normativa que regirá su vida es la Ley Orgánica 19/1994 de Protección a Testigos y Peritos en Causas Criminales, que trata de amparar a los testigos y sus familiares cuando se aprecia que existe peligro o riesgo para sus derechos fundamentales. El problema es que la protección de estos derechos no puede pasar por encima de los principios constitucionales de un proceso penal, entre ellos el derecho de los acusados a una defensa. Pero para el dueño del Land Rover blanco se abre incluso la posibilidad de tener un nuevo DNI, protección policial y medios económicos alternativos, medidas que puede tomar el Ministerio del Interior sin necesidad de la intervención judicial y que pueden extenderse incluso una vez terminado el proceso, siempre a cargo de los fondos reservados. En todo caso, la ley que regula esta protección tiene lagunas, algunas de las cuales fueron expuestas recientemente en una ponencia por el teniente fiscal de la Fiscalía Especial Antidroga, Javier Alberto Zaragoza. Ayer, en las tertulias radiofónicas, se insistía en que los dos etarras acusados podrán conocer su identidad y su aspecto físico si lo socilitan durante el desarrollo de la vista oral. Pero éstas las posibilidades podrían no producirse.
El Tribunal Constitucional ha reconocido en dos sentencias que se respetó el principio de que los procesos han de ser públicos en dos casos en que la toma de declaración de los testigos se produjo en una sala contigua, sin que fueran vistos, aunque sí oídos, por los acusados y su defensa. Se trataba de testigos ocultos, porque las partes sí tenían acceso a su verdadera identidad, algo que complicaría bastante la vida a alguien que declara contra una banda terrorista. En este caso es preferible recurrir a lo que se denomina testigos anónimos, una categoría que encierra más complicaciones.
La ley permite al tribunal facilitar a las partes la identidad de los testigos cuando éstos lo soliciten motivadamente, es decir, cuando su desconocimiento limita las posibilidades de defensa. Para Javier Alberto Zaragoza, cuando se trata de testigos desinteresados ?como es el caso del héroe madrileño, que presenció accidentalmente un delito «la revelación de la identidad no mejoraría las posibilidades de defensa para cuestionar su fiabilidad». Por tanto, no estaría justificada.
El fiscal Javier Alberto Zaragoza concluye en su informe que es posible mantener el anonimato del testigo y sus rasgos físicos ocultos para el acusado y su defensa en casos excepcionales, sin que esto pueda alterar el valor como prueba de su testimonio. Queda saber si el héroe del Land Rover blanco es una de estas excepciones.