El presunto asesino de Mari Luz estaba en busca y captura desde el año 2006 por dos penas por abusos
28 mar 2008 . Actualizado a las 11:42 h.El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) abrió ayer una investigación para averiguar por qué el hombre detenido por su presunta implicación en la muerte de la pequeña Mari Luz Cortés no cumplió la condena de dos años que se le impuso por el abuso sexual de su hija.
El CGPJ, según un comunicado, ordenó la apertura de una información previa para conocer los motivos por los que Santiago del Valle García, detenido el martes en Cuenca, no cumplió la pena de dos años y nueve meses que le impuso en el 2002 el Juzgado de lo Penal número 1 de Sevilla por abusar sexualmente de su hija, que en el momento de los hechos tenía cinco años. Además, tenía otra condena de dos años de cárcel que dictó el Juzgado de lo Penal número 4 de Sevilla en diciembre del 2004 por agredir sexualmente a otra menor de 9 años, a la que sorprendió en la escalera de su vivienda.
Ambas sentencias no se han ejecutado porque estaba fugado de la Justicia, ya que cuando se confirmaron por la Audiencia provincial, el hombre abandonó su domicilio y no fue localizado.
Además, fue detenido en Gijón a finales del año 2006 como presunto autor de un delito de acoso sexual, insultos y amenazas a una joven de 13 años a la que había conocido a través de una revista. Fue puesto entonces a disposición del juez, que dictó una orden de alejamiento de la menor.
«Solo había sospechas»
El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, insistió en que pese a conocer sus antecedentes no pudieron detenerlo antes porque sobre su participación en la desaparición de Mari Luz «solo había sospechas», y tampoco constaba ninguna orden de detención para el cumplimiento de condena. Sin embargo, fuentes judiciales explicaron que sobre Santiago del Valle pesaba una sentencia en firme de la Audiencia Provincial de Sevilla desde diciembre del 2005. Asimismo, había otra sentencia del Juzgado de lo Penal número 4 de Sevilla de finales del 2004, en la que se le condenaba de nuevo por abusos a dos años de prisión.