También crisis social

ESPAÑA

22 sep 2009 . Actualizado a las 11:42 h.

No pocas veces, con simpleza, se tiene la tentación de pensar que las cifras de la crisis económica son meras cifras. Son aquellos que ante una retención de coches un viernes por la noche o cuando disputan una mesa en un restaurante un fin de semana, meditan y con solemnidad dicen, «¿qué crisis?». Pues bien, la crisis económica es algo más que unos números. Conlleva también una crisis social que se expresa en un aumento muy significativo de la delincuencia en el pasado año 2008, según los datos de la Fiscalía General del Estado.

Busquemos la explicación. Comenzaré por los más débiles: aquellos, un millón según las estadísticas oficiales, en cuyos hogares no se percibe ninguna renta. ¿De qué comen, se visten o fuman?

El aumento de los parados es también otra causa del incremento de la delincuencia. La situación de parado es un caldo de cultivo de diversas formas delictivas. La más vulgar sería la tentación del hurto o del robo, pero hay más. El parado con responsabilidades familiares, con hijos, no solo ha perdido el trabajo y por ello el salario, sino que también ha perdido, no pocas veces, la autoridad familiar. La familia se desvertebra, los padres «se esconden» y los hijos campan a su aire. Hijos que ante un padre débil se desnortan. Hijos también sin trabajo y que están en edad de tenerlo, y por ello proclives a la delincuencia. Más del 90% de los delincuentes jóvenes que pasan por el juzgado no tienen trabajo. Además, es significativo el aumento de ciertos delitos que se han perseguido de forma más contundente. Me refiero a la corrupción. La crisis económica arrumba con todo lo que encuentra por delante.

Por último, resulta sorprendente el aumento de la delincuencia en Galicia, disparado con respecto al resto de comunidades autónomas. Antes de especular, y ante la falta de explicación para ese aumento, empezaría por revisar el sistema de cuenteo empleado, no sea que estemos en un revival de los camiones de Queipo de Llano.