El Supremo acerca a Camps al banquillo

Melchor Saiz-Pardo MADRID.

ESPAÑA

Reenvía el caso al juez instructor, que podrá seguir investigando o abrir directamente juicio oral

13 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Tribunal Supremo ha puesto a Francisco Camps a un paso del banquillo de los acusados. Los cinco magistrados de la Sala de lo Penal ordenaron ayer a la Justicia valenciana reabrir la causa contra el presidente valenciano y tres de sus más cercanos colaboradores. Los cuatro vuelven a estar imputados por haber aceptado regalos de la trama Gürtel. El Supremo dictamina que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, presidido por Juan Luis de la Rúa, amigo declarado de Camps, no debió dar carpetazo al caso. También considera que ese tribunal interpretó mal el Código Penal al entender que no hubo cohecho impropio porque aunque el jefe del Gobierno autonómico aceptara las dádivas no se pudo probar que estas fueran recompensadas con adjudicaciones públicas a las empresas de Francisco Correa y Álvaro Pérez, el Bigotes.

El alto tribunal, tras debatir durante más de tres horas el asunto, acordó por unanimidad aceptar los recursos de casación presentados por la Fiscalía y los socialistas valencianos contra la decisión del TSJCV el 1 de agosto del 2009 de decretar el sobreseimiento libre de la causa contra Camps, el ex vicepresidente Víctor Campos, el ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo Rafael Betoret y el ex secretario general del PP valenciano y diputado autonómico Ricardo Costa.

Los magistrados entienden que los cuatro altos cargos valencianos pueden ser acusados de un delito de cohecho pasivo impropio, aunque no exista una «relación de causalidad» entre los regalos y los 85 contratos públicos por valor de 7,2 millones de euros que la Administración autonómica adjudicó a la trama Gürtel entre el 2004 y el 2009.

El alto tribunal -que solo hizo pública ayer la parte dispositiva del fallo y cuyo contenido íntegro no se conocerá hasta dentro de unos días- dispone además que la causa se «reenvíe» no a la Sala de lo Civil y Penal del tribunal valenciano que archivó el caso, sino directamente al juez instructor, José Flors, para «continuar la tramitación de la causa en la forma legalmente procedente».

Lo más probable es que Flors confirme el cierre de la investigación y abra juicio oral. En ese supuesto, la Sala de lo Civil y lo Penal no podrá ya oponerse alegando que no ve motivos para el cohecho impropio. Todas las fuentes consultadas apuntan a que en ese caso a Camps le quedarían «muy pocas opciones jurídicas» para evitar sentarse en el banquillo de los acusados en el plazo de unos meses para ser enjuiciado por un jurado popular.

En ese hipotético juicio, Camps estaría acusado de haber recibido prendas de vestir valoradas en 12.783 euros de las tiendas madrileñas Forever Young y Milano, amén de zapatos, pulseras, relojes, juguetes y entradas de espectáculos, también para su familia. En cuanto a Costa, Campos y Betoret, habrían aceptado también trajes de esas mismas tiendas de ropa.