Castells admite en el caso del hotel del Palau errores que atribuye a un alto cargo

Cristian Reino BARCELONA/COLPISA.

ESPAÑA

El consejero de Economía defiende ante la jueza que autorizó la permuta en defensa del interés público.

22 jun 2010 . Actualizado a las 02:39 h.

Antoni Castells, consejero de Economía de la Generalitat y el primer político llamado a declarar como testigo ante el juez por el caso del hotel del Palau, salió ayer «tranquilo» del juzgado, donde defendió la actuación urbanística suscrita por su departamento con Félix Millet, antiguo presidente del Palau, y su mano derecha, Jordi Montull. Ambos fueron encarcelados la semana pasada por la jueza Míriam de Rosa Palacio, acusados de tráfico de influencias y apropiación indebida.

Según Castells, que declaró durante una hora y cuarto ante la jueza, la operación que acometieron Economía y el Palau, consistente en una permuta de usos urbanísticos entre unas fincas anexas a la entidad musical y un edificio de suelo edificable que la Generalitat tiene en el centro de la ciudad, se hizo con el único interés de «servir al interés ciudadano y a una institución que todos sentimos nuestra». Además, Castells negó que la Generalitat haya perdido dinero en la operación, vía patrimonio, aunque admitió errores en la tramitación del proyecto. Según la Fiscalía, el convenio que suscribieron Millet y Castells en el 2007 se hizo sin los informes jurídicos previos.

El consejero catalán derivó las responsabilidades hacia la directora general de Patrimonio, Immaculada Turu, que admitió también ante la jueza que no comprobaron en el Registro de la Propiedad que los terrenos donde se iba a edificar el hotel ya no eran del Palau sino de la empresa Olivia Hotel, en virtud de un acuerdo entre Millet y la cadena hotelera por la que el presidente del Palau se llevó 900.000 euros de comisión.

Interés público

«Nos parecía una operación de interés público y lo sigue siendo, partiendo de un principio de buena fe, si se entiende que el Palau es una institución de todos», dijo Castells nada más salir del juzgado. «Han quedado absolutamente claras todas las cuestiones que se han podido suscitar en torno al comportamiento de la Generalitat, que ha sido irreprochable y cristalino» y en las que el «Govern tenía garantizadas todas las compensaciones», explicó antes de reconocer que se había sentido engañado, «como toda la sociedad catalana», por Millet.

Castells, que afirmó que siempre ha dado la cara, pidió comparecer en la comisión de investigación sobre el caso en el Parlamento catalán. Por su parte, el promotor de Olivia Hotels, Manuel Valderrama, negó haber pagado 900.000 euros a Millet, mientras que Carles Díaz, del despacho de Óscar Tusquets, aseguró que el ex presidente del Palau pidió ayuda para el proyecto al entonces consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Felip Puig, de CiU.