Hará auditorías en las comunidades y no descarta que Feijoo sea ministro
02 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Mariano Rajoy escenificó ayer el comienzo de un nuevo ciclo político con el que inicia el asalto final a la Moncloa. El símbolo de esa estrenada etapa fue la convocatoria de una rueda de prensa -tras reunirse con los presidentes regionales en la sede nacional del PP-, la primera que concede desde el pasado mes de diciembre. Pero el mensaje fue el de que está dispuesto a utilizar el inmenso poder autonómico y municipal que las elecciones han dejado en manos del PP para forzar al Gobierno a adoptar nuevas medidas para luchar contra la crisis.
El presidente popular presentó un amplio paquete de iniciativas que se comprometió a aplicar en todas las comunidades en las que gobierne el PP, centradas en los principios de austeridad, transparencia y empleo. Y anunció además que esas tres serán las prioridades de su futuro programa de Gobierno. Entre esas medidas, destacan la fijación de un techo de gasto no financiero para las autonomías, en línea con el que esté definido en los Presupuestos Generales del Estado, o la limitación del número de consejerías a un máximo de diez por comunidad, así como una drástica disminución de altos cargos, y otras de menor impacto económico pero gran carga simbólica, como la reducción del parque de coches oficiales «favoreciendo un uso compartido».
Pero el plan afectará también al PSOE, ya que Rajoy anunció que el PP encargará auditorías en todas las comunidades en las que gobierne, incluidas las que han arrebatado a los socialistas, para conocer el estado real de las cuentas y «verificar la situación de tesorería en el momento del cambio de Gobierno».
Conferencia de presidentes
Tras el fuerte respaldo ciudadano que ha recibido el PP en las pasadas elecciones, Rajoy se siente con autoridad para reclamar al Gobierno, como hizo ayer, la convocatoria inmediata del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y de la Conferencia de Presidentes Autonómicos para pactar reformas en favor del empleo. E incluso para marcar él un orden del día. En el caso del CPFF, el objetivo es alcanzar un «compromiso de reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria» que permita fijar un techo de gasto y el «cumplimiento de la Ley de Financiación Autonómica».
Rajoy insistió en que el Ejecutivo de Zapatero «no está en condiciones» de seguir gobernado y, por el contrario, aseguró que «si hubiera elecciones mañana el PP está preparado para gobernar». Aunque no ha diseñado un «Gobierno en la sombra», dijo que ya tiene «algunas ideas» sobre su futuro Ejecutivo. Y preguntado concretamente si en ese Gabinete podrían entrar presidentes autonómicos como Alberto Núñez Feijoo, contestó que no descarta «que ningún presidente autonómico pueda ir al Gobierno». Por último, confirmó: María Dolores de Cospedal «seguirá siendo la secretaria general del PP mientras yo sea presidente del partido».
Austeridad
-Fijación de un techo de gasto para las comunidades. -Limitar a diez el número máximo de consejerías. -Reducción de las delegaciones territoriales de la comunidad en cada provincia.
-Creación de centrales de compra -incluso entre Administraciones de diferente ámbito- para lograr mejores precios.
Transparencia
-Realizar auditorías en todas las comunidades autónomas.
-Verificación de la situación de tesorería en el momento del cambio de Gobierno.
Empleo
-Compromiso de no subir los impuestos.
-Moratoria en el pago de impuestos vinculados al inicio de una actividad económica.