Ramón Jáuregui rebajó ayer la presión sobre Rajoy y defendió el papel del Gobierno en funciones, del PSOE.
25 nov 2011 . Actualizado a las 11:01 h.El proceso de traspaso de poderes entre el Ejecutivo de Zapatero y el equipo de Rajoy encabezado por Soraya Sáenz de Santamaría sigue su curso con exquisita corrección en las formas, aunque los populares tienen serias sospechas de que cuando este se consume se van a encontrar sorpresas negativas. Miembros de la dirección del PP han expresado a La Voz de Galicia su total convencimiento de que, al contrario de lo que asegura el Gobierno, el déficit que heredarán de Zapatero superará el 6 %, que es es el compromiso asumido con la Unión Europea para el 2011. Esa situación afectaría negativamente, según esas fuentes, al compromiso de Rajoy de cumplir el objetivo de déficit para el 2012, fijado en el 4,4%. De ahí la prudencia del líder del PP antes de precisar reformas y ajustes en el gasto.
A la espera de que se conozcan las cifras definitivas, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, rebajó ayer la presión sobre Rajoy y defendió el papel del Gobierno en funciones, del PSOE. «No debemos apresurarnos a exigirle al nuevo Ejecutivo lo que no puede hacer materialmente hasta el 21 de diciembre», señaló en referencia a la fecha prevista para la toma de posesión del nuevo Gabinete. «Estamos proveyendo al PP de la información necesaria para que cuando tome posesión del nuevo Gobierno tenga la capacidad de tomar decisiones», dijo Jáuregui, que añadió no obstante que «hay que respetar los tiempos y las formas».
Según el ministro, el proceso actual no es tanto un traspaso de poderes como la búsqueda de una «gestión consensuada». El Ejecutivo saliente tiene durante el próximo mes una importante agenda internacional, entre la que destaca la cumbre de la Unión Europea en Bruselas o la del cambio climático en Durban. El objetivo principal es que la posición del Gobierno de Zapatero en esas citas tenga la conformidad plena de Rajoy.