El endurecimiento de penas que prepara el Gobierno para quienes provocan incendios estará listo, si todo sigue el orden previsto, para la campaña de verano del 2013. El ministro de Agricultura aseguró que la reforma del Código Penal se abordará en el Congreso en el próximo período de sesiones. Pero al agravamiento de sanciones, que ya había anunciado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón hace varias semanas, Miguel Arias Cañete sumó otra medida: «Queremos que sea un juez ordinario quien aplique las penas, y no un jurado», planteó.
Esta era una demanda de la Fiscalía de Medio Ambiente, que en varias ocasiones había planteado que es ahí, y no en la falta de contundencia del código actual, donde reside el principal problema. Este tipo de delitos se cometen muy a menudo en zonas apartadas y de noche, lo que hace difícil contar con testigos directos y da pie, de acuerdo con el acusador público, a muchas absoluciones.
Provocar un incendio que comporte peligro para la vida o la integridad física ya está penado con entre diez y 20 años de cárcel. Y la destrucción de masas forestales se castiga con prisión de uno a cinco años. Tras la reforma, llegará a nueve si se trata de espacios protegidos.