Alfredo Pérez Rubalcaba
Dispuesto a resistir, se le da por amortizado. Secretario general. Está decidido a cumplir su calendario. Ahora no toca. De ahí no sale Rubalcaba cuando se le pregunta por la sucesión. Lo que ha dejado claro es que no está dispuesto a variar su calendario, al que en su día dieron su respaldo los barones: conferencia política en octubre, primarias después de las elecciones europeas de mayo del año que viene. Está dispuesto a resistir, porque ceder sería reconocer su fracaso. No ha descartado presentarse a las primarias, aunque en el partido se le da ya por amortizado. Su única opción de volver a optar a la presidencia del Gobierno es que el PSOE despegue en las encuestas. Lo tiene muy difícil.
Patxi López
Demasiado vinculado a Rubalcaba. Exlendakari, miembro de la ejecutiva. Nadie duda de que aspira a liderar el partido, aunque de momento diga que no está en la carrera sucesoria. Se le considera el candidato de Rubalcaba para sucederle, aunque otras fuentes sostienen que la relación entre ambos ya no es tan fluida y que el exlendakari se está moviendo por su cuenta. En su haber tiene su experiencia de gobierno en el País Vasco, aunque en las elecciones recibiera un duro castigo. En su debe, su excesiva vinculación a Rubalcaba y su falta de formación universitaria. En el partido se le ve más como un buen secretario general que en el papel de cabeza de cartel.
Carme Chacón
Podría no presentarse y apoyar a Madina. Exministra, diputada. Ha acogido con entusiasmo la irrupción de Madina. Perdió ante Rubalcaba en el congreso de Sevilla por solo 22 votos. Tras la derrota, pasó a un segundo plano, aunque no ha perdido oportunidad de aguijonear al secretario general. Se ha mantenido a la expectativa, moviéndose en la sombra. Ha acogido con entusiasmo la irrupción de Madina y hay quien dice que está detrás de esta operación para socavar a Rubalcaba. Ha perdido apoyos tanto en el PSC como en el PSOE al no votar ni a favor ni en contra del derecho a decidir catalán en el Congreso. Debilitada, podría dar un paso atrás y no presentarse en las primarias. Está a la espera.
Eduardo Madina
La gran esperanza, aunque inexperto y sin ambición. Secretario general del grupo parlamentario. No descarta presentarse. A sus 37 años, este bilbaíno discreto se ha convertido en la gran esperanza blanca. Su nombre ya se había barajado como recambio. Zapatero lo animó a que compitiera por la secretaría general pero él se negó en redondo, alegando que no daba la talla. En su contra juegan su falta de experiencia y de ambición. A su favor, su juventud, las simpatías que despierta, que conecta con la calle, su aún incipiente discurso renovador y no tener enemigos en el partido. Siempre le ha interesado más el debate ideológico que los cargos. Y rechaza de plano utilizar, o que lo hagan otros, su condición de víctima del terrorismo de ETA.
Emiliano García-Page
Cada vez más influyente, no ha llegado su turno. Líder de Castilla-La Mancha. Apuesta por quedarse. De ser prácticamente un desconocido en la política nacional a estar en las quinielas de la sucesión (aunque él siempre se ha descartado). El secretario general de los socialistas castellano-manchegos y alcalde de Toledo parece decidido a quedarse en su comunidad para tratar de recuperar allí el poder para los socialistas en el 2015. Es casi seguro que no se presente a las primarias, pero su influencia en el partido es creciente y su decantación por un candidato u otro será importante. Es consciente de que su turno no ha llegado, aunque podría haber sido una tercera vía a tener en cuenta entre Madina y López.
José Antonio Griñán
Cree que el debate no toca, se mojará en su momento. Presidente de Andalucía. No tiene una buena relación con López. El presidente andaluz y del PSOE es el barón más fuerte y el líder de la federación del partido más poderosa. En el congreso de Sevilla apoyaba a Chacón, aunque no lo dijo explícitamente. No podía, porque había elecciones a la vista. Ahora Griñán apuesta por la continuidad de Rubalcaba. Es su principal sostén. Por ahora. El resurgimiento del debate sucesorio le pilla a contrapié. No cree que sea el momento. No mantiene una buena relación con Patxi López, dada la afinidad del exlendakari con Manuel Chaves. Esta vez sí dirá quién es su candidato. «Cuando lleguemos al río cruzaré el puente», aseguró.