La eterna refundación de los populares catalanes

G. B. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

 La batalla entre los partidarios de la línea dura antinacionalista y los catalanistas moderados ha marcado la vida del partido

29 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El PP catalán lleva más de un cuarto de siglo refundándose cada pocos años. La batalla entre los partidarios de la línea dura antinacionalista y los catalanistas moderados ha marcado la vida del partido. Y aún no se ha resuelto. El actual ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, lideró el partido desde 1983 hasta 1990. En ese año, el ala más radical contra el entonces presidente catalán Jordi Pujol, representada por Alejo Vidal-Quadras, tomó el control. Esa vía permitió al PP alcanzar en 1995 el mejor porcentaje de votos de su historia. Pero la ajustada victoria de Aznar en 1996 hizo que Pujol exigiera la cabeza de Vidal-Quadras a cambio de su apoyo al PP en el Congreso. Y Aznar se la entregó. Alberto Fernández Díaz, hermano de Jorge, comandó la etapa de entendimiento con CiU en Madrid y Cataluña. El precio fue un castigo electoral al PP en las catalanas de 1999, y se quedó en 12 escaños. Tras lograr la mayoría absoluta en el 2000, Aznar trató de convertir al PP en un partido de centro catalanista bajo el liderazgo de Josep Piqué. Pero el exministro de Industria también fracasó, quedándose en 15 escaños en el 2003 y 14 en el 2006. Piqué se sintió desautorizado por el giro fuertemente antinacionalista que tomó el PP nacional, ya con Mariano Rajoy, y dimitió en el 2007. Tras un breve período de un año al mando de Daniel Sirera, el líder del PP apostó por Alicia Sánchez-Camacho, que logró remontar en votos y en escaños, hasta alcanzar 19 diputados en el 2012. Pero el órdago independentista y el auge de Ciudadanos, que logró arrebatarle al PP la bandera españolista en Cataluña, ha hecho que regrese la línea dura de Vidal-Quadras, encarnada en García-Albiol.