Toda la vida entre fogones

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Crónica | Lalín premia a la fundadora de Casa Peizás, en A Capela Juana Permuy vio en los 60 como su taberna desaparecía en un incendio, pero pese a todo ha trinfado; ayer fue premiada por la Feira do Cocido de Lalín

28 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?uana Permuy Vilasuso inauguró en los años sesenta una pequeña taberna en A Capela. Era uno de esos negocios de aldea en los que conviven una barra de bar con un ultramarinos. Pero la mala suerte quiso que un incendio destruyera su tienda poco tiempo después de abrirla. De repente, Juana y su esposo, Antonio Calvo, se vieron ante las cenizas de su local. «Se habían quedado sin nada y encima acababa de nacer su primera hija», explicaba ayer Amparo, la menor de la familia. Pero el desastre no los desanimó. Construyeron una casa de piedra en el mismo lugar y dedicaron el bajo a la hostelería. De nuevo, un poco de bar y algo de tienda. Esta vez añadieron un servicio de comidas para los empleados de la cercana central del Eume y para los hombres que trabajaban en la construcción de las carreteras de la zona. «Enseguida empezaron a ofrecer bodas de ochenta o cien invitados. Entonces ya eran principios de los setenta», sigue relatando Amparo, la hija, que hoy regenta el negocio junto con su marido, Rogelio López. Ambos forman parte de un equipo cuyo líder indiscutible sigue siendo Juana. Pero hoy Casa Peizás ya no es una pequeña taberna ni un salón para bodas sencillas. Ahora, aquella casa de piedra se ha convertido en un complejo en el que se pueden celebrar tres banquetes a la vez. Dispone además de un afamado restaurante a la carta en el que se pueden degustar los platos tradicionales gallegos. De la calidad de las carnes se encarga Antonio, el marido de Juana. Y aunque Amparo confiesa que en los últimos tiempos se han dejado conquistar por ciertos aires de vanguardia, insiste mucho en que se mantienen esencialmente fieles a la cocina de siempre. La última perla de este collar ha sido el Hotel Fraga do Eume, un edificio de nueva planta decorado con exquisito gusto, donde destacan sobre todo las piezas de anticuario, que no impiden que los huéspedes disfruten en sus habitaciones de las más modernas tecnologías. Ésta es la exitosa historia, dibujada a grandes trazos, del negocio que Juana Permuy Vilasuso tuvo que fundar dos veces por culpa de un inoportuno fuego. Ayer, Juana recibió el premio a la labor de toda una vida durante la Gala de la Gastronomía celebrada en Lalín y retransmitida por la Televisión de Galicia. Esta velada, que se organiza desde el año 1995, forma parte de los actos de la Feira do Cocido, una de las citas gastronómicas con más raigambre de Galicia. Juana no ocultaba su satisfacción por este premio que se suma, por ejemplo, a una medalla de Galicia de bronce que le fue otorgada en el 2001. Si quieren saber algo más sobre esta empresaria hecha a sí misma, como tanto les gusta decir a los americanos, no tienen más que acercarse a A Capela para saborear los platos que se preparan en esos fogones tan veteranos.