¿Se imaginan la posibilidad de pasar un fin de semana en Ferrol montados en una ola? En una comarca que es todo un referente en el mundo del surf, eso es lo que propone una nueva iniciativa que estos días se promociona en la Feria internacional de turismo de Madrid, Fitur 2008. La propuesta surge precisamente a raíz del campeonato internacional Pantín Classic, que este año llegará a su edición número 21. Y desde el hotel Barceló Almirante, su director, Guillermo Antón, lanza la idea de poner en marcha un paquete turístico que incluye alojamiento y clases para dar los primeros pasos encima de la tabla.
Marcos Rodríguez, responsable del club de surf Pantín, asegura que «se debe romper con la idea de que este deporte es solo para el verano. Todo el año se puede ver a surfistas en las olas». Si hasta hace unos años el surf se veía como un deporte minoritario, pensado para los más jóvenes, hoy son cada vez más los que se acercan a esta disciplina. Y si durante los cinco días que dura el campeonato de surf de Pantín, toda la comarca acoge a cientos de visitantes, con esta iniciativa se pretende explotar el potencial de este deporte y de los arenales ferrolanos. Marcos Rodríguez asegura que, para practicarlo, nada mejor que las playas de Ferrolterra, «que son probablemente las mejores de Galicia», asegura.
A través de la página web del hotel (www.barcelo.com), o en la recepción del propio establecimiento, se puede contratar este paquete. Por 90 euros, el aprendiz de surfista se garantiza la estancia, el desayuno, los traslados a la playa de Pantín y un cursillo de cerca de dos horas. Y queda descartada la idea de que las olas son solo para adolescentes: el director del Barceló en Ferrol, Guillermo Antón, aseguró en Radio Voz estos días que él será el primero en apuntarse.
Sorteo de un fin de semana
Por si queda alguna duda, en Fitur se promociona la iniciativa con el sorteo de un fin de semana para dos personas con alojamiento y surf incorporado. Solo hay que pasar por el pabellón de Galicia, dejar que la suerte juegue sus cartas, y el buen hacer de los surfistas locales y las olas de Pantín harán el resto.