Los pequeños chefs de Piñeiros

Beatriz Antón beatriz.anton@lavoz.es

FERROL

29 feb 2008 . Actualizado a las 02:31 h.

Ayer me quedé espeluznada al abrir el periódico. El titular de la noticia que abría la sección de Sociedad de La Voz decía así: «Los hábitos alimentarios podrían reducir la esperanza de vida». Al parecer, un estudio ha concluido que, por primera vez en la historia, los hijos podrían llegar a vivir menos que sus padres como consecuencia de la aparición de enfermedades asociadas al sobrepeso y a ciertos hábitos alimentarios nada recomendables. Y es que en estos tiempos de prisas y estrés, tenemos abandonados los fogones, y en vez de las lentejas de mamá, cada vez comemos más pizzas congeladas, bebidas azucaradas y delicatesen por el estilo. Pero hay personas que son conscientes del problema. Y no se crean que hace falta irse muy lejos para encontrarlas. En el colegio de Piñeiros , la asociación de padres y madres As Aceas ha organizado un curso extraescolar para que los niños aprendan no solo a cocinar, sino también a comer de forma sana. Fernando Pérez Fernández , miembro de la directiva, me cuenta que el curso comenzó hace tres semanas y ha sido todo un éxito. «Hemos agotado todas las plazas y muchos niños se han quedado fuera», advierte satisfecho. Almudena , madre de Sergio -uno de los quince alumnos de 4 a 12 años que asisten al curso-, está encantada con la iniciativa. «Ahora mi hijo siempre quiere meter mano en la cocina y está mucho más animado para comer; la semana pasada se trajo una ensalada enorme de la clase y no dejó ni las raspas», asegura más contenta que unas castañuelas. Fernando corroba sus palabras y explica que, a raíz de las clases, muchos niños se han animado a probar alimentos que antes no querían ver ni en pintura. «Ayer mismo, sin ir más lejos, una madre me contó que su hija se había tomado un tomate, cuando antes los odiaba», dice Pérez. Por lo de pronto, los alumnos ya han aprendido a hacer ensaladas, canapés al honor y alguna exquisitez gastronómica más. ¿Quién sabe? Tal vez ésta sea la puerta para que alguno de ellos se convierta en un Ferrán Adrià del futuro.

Y seguimos sin movernos de Narón, porque resulta que algunos de los alumnos de la Escuela Municipal de Teatro de este Ayuntamiento se estrenaron ayer en los escenarios con la obra Desde entón cantan as rás . Bajo la dirección de la veterana y estupenda actriz Flor Maceiras -profesora de la escuela-, un total de once alumnos se transformaron en ranas y tramoyistas para dar vida a los personajes del texto teatral de Cándido Pazó . Ayer por la mañana, pocas horas antes de la función, Carmen Blanco -una de las actrices del elenco- me confesaba que los nervios del estreno apenas le habían dejado dormir. Y no es para menos, porque los alumnos llevan varios meses ensayando la obra. «¿Que por qué hay que verla? -dice Blanco- Pues porque es un montaje divertidísimo y muy interactivo, con el que los niños se lo pasan pipa y en el que, además, pueden participar». Si ayer no pudieron ir al reestreno de la obra -la primera vez que se puso en escena fue en el año 2005-, no se preocupen. Los alumnos de la escuela tienen previsto hacer varios bolos por Galicia adelante (de los que, claro está, daremos debida cuenta). Original presentación de un libro. Del teatro pasamos a los libros. Ayer tuvo lugar en Ferrol la presentación de la obra A impostura e a desorientación na normalización lingüística , de Xosé Manuel Sarille (Lugo, 1956). Pero no se crean que fue una presentación al uso. En lugar de acudir a un auditorio y sentarse a hablar del libro, este profesor -y presidente de honor de la Mesa pola Normalización Lingüística- optó por recorrerse la ciudad y repartir entre la gente decenas y decenas de separadores en los que, además de una fotografía de la portada de la obra, se podían leer una serie de preguntas relacionadas con el declive de la lengua gallega. Para Sarille, una de las causas de la pérdida de falantes de galego se debe al escaso interés de los partidos por poner en marcha políticas eficaces. «A política lingüísitica do PSOE e o BNG na Xunta -asegura- non se diferencia en nada da que fixo o goberno de Manuel Fraga». Pues sí que lo tiene claro.

El pianista ferrolano Pablo Galdo nunca deja de sorprende. Además de mucho talento, este músico tiene alma de Willy Fog y, si hace poco daba un concierto en el sultanato de Omán, ahora sorprende a los italianos con su piano. El público que ayer acudió al Instituto Cervantes de Palermo a escucharlo lo puede confirmar. Bravo. Bravísimo.