Narón se pone a bailar con el Centro Coreográfico Galego

Beatriz Antón beatriz.anton@lavoz.es

FERROL

02 abr 2008 . Actualizado a las 02:58 h.

Hoy por La Mirilla podemos ver a mucha gente moviendo los pies y dando rienda suelta a sus sentimientos a través de la danza. La imagen nos llega directamente desde Narón, donde a lo largo de toda esta semana -y gracias a una iniciativa del Centro Coreográfico Galego - se celebran once talleres destinados a acercar el baile a todos los sectores de la población, desde los más pequeños hasta los que ya peinan canas. Y es que la compañía de danza del Igaem (Instituto Galego das Artes Escénicas e Musicais) se ha propuesto seguir a pie juntillas aquello de Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma . Es decir, si la gente no se anima a ir al teatro para ver danza, vamos a acercársela. De esta forma, cada vez que la compañía actúa en un municipio -en Narón presentará el próximo sábado su espectáculo Kiosco das almas perdidas - organiza una serie de talleres para meter el gusanillo de la danza a la gente de la calle. Los que se están celebrando en Narón han sido encomendados a tres bailarines ajenos al Centro Coreográfico Galego - Cristina Montero , Ruth Balbis y Armando Marcén - y en ellos está previsto que participen más de cien personas. Los primeros en liarse la manta a la cabeza han sido los mayores de los grupos de teatro de la tercera edad de Narón, que el pasado lunes inauguraron el primero de los once talleres de la mano de la ferrolana Cristina Montero.

No sé si lo sabrán, pero la coordinadora del Centro Coreográfico Galego es una paisana de estos lares. Y, según dicen los entendidos del mundillo cultural, se trata de una profesional como la copa de un pino. Me refiero a la gestora cultural Natalia Balseiro , de San Sadurniño, quien hace casi dos años abandonó su cargo de coordinadora de formación de la Red Nacional de Auditorios para ponerse al frente del Centro Coreográfico Galego. Desde A Coruña, donde ahora trabaja, Natalia me cuenta que llegó al mundo de la danza a través de las enseñanzas de Uxía Trigo -una profesora que tuvo mientras estudiaba INEF- y asegura que, aunque ella no es bailarina, se siente como pez en el agua rodeada de ellos. También me explica que la estrategia de la compañía para acercar la danza al ciudadano de a pie está dando sus frutos y, antes de despedirse, no se olvida de recordar a su querido San Sadurniño , en cuyo Concello trabajó seis años como técnico cultural. «Fue una experiencia maravillosa y no descarto volver allí algún día», asegura Natalia.

Falta ya poco para que me cierren La Mirilla, pero antes de despedirme tengo que contarles tres noticias relacionadas con el mundo del arte. La primera es que en la galería Art Idea -que comanda en el número 122 de la calle del Sol Antonio Fraguela - expone hasta finales de mes Nacho Costa Beiro, hermano del también pintor Alfonso Costa . Se trata de una exposición de 15 acrílicos en los que el artista de Noia ha vuelto a dejar la huella de su personalísimo estilo. También acaba de inaugurar exposición -y ahí va la segunda noticia- el artista de Sedes José Luis González Loureiro . Sus nuevas esculturas, que él denomina construcciones -fieles al blanco, aunque con algunas notas de color, y con muchas reminiscencias arquitectónicas- se pueden ver en la galería Pardo Bazán de A Coruña . Y el tercer apunte, con el que ya nos despedimos, tiene como protagonista al pintor ferrolano Rafael Romero . Resulta que Pipo está de enhorabuena porque acaba de ganar uno de los dieciséis premios del Concurso Nacional de Pintura Isfas 2007 por su obra Soñé que no estabas . Según me contó, la entrega de los premios tuvo lugar el pasado 26 de marzo en Madrid en el transcurso de una ceremonia presidida por el ministro de Defensa. El cuadro no me lo pudo enseñar, porque ha quedado en manos del Isfas, pero, si ustedes lo quieren ver, pueden recurrir al todopoderoso señor Internet y teclear la siguiente dirección: www.mde.es/isfas . Adiósssss...