Un circo con funciones demasiado largas

X.?V.?G.

FERROL

01 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El último pleno ordinario del Concello de Ferrol duró casi once horas, 651 minutos concretamente, más que las tres partes de El Padrino juntas que se quedan en 537 minutos. ¿Piensa que los filmes de Coppola son más divertidos? Quizá, pero siempre hay sorpresa, como en las cajas de bombones de Forrest Gump, en los plenos ordinarios de Ferrol. Sorpresas muy ordinarias que se repiten más que los chorizos fritos.

El jueves, por ejemplo, hubo un espectáculo ya tradicional: el pleno-manifestación. Un fenómeno que han sufrido prácticamente todas las corporaciones de Ferrol. La única gran ciudad gallega junto con Vigo que mantiene viva un tradición que pervive con más éxito en municipios agrestes y rurales.

Fueron los empleados de Urbaser quienes la revivieron en el último ordinario de Ferrol. Lograron parar la sesión 45 minutos y, aunque pusieron a más de uno de los nervios, no alcanzaron ni de lejos la virulencia de mandatos anteriores.

Porque ¡ojo!, un buen pleno-manifestación no se hace con pancartitas ni banderolas. Se hace con menciones a las madres y los padres, alaridos y dudas sobre la honradez o la presunta inteligencia subnormal de los ediles; enunciadas a voz en grito, por supuesto.

Los empleados de Urbaser, que ayer pidieron disculpas a los ciudadanos a través de UGT por las molestias que les ocasionen sus movilizaciones, aún deben entrenar más para llegar a tanto, afortunadamente.

Los alcaldes, como la una

El novato se sorprende al ver cómo la corporación siempre deja al alcalde de turno más solo que Manolete ante el toro del pleno-manifestación. Irisarri se las vio como la una ante la gente de Urbaser o los opositores a la planta de gas. También Juncal y Juan Fernández se vieron solos ante los ciudadanos que por entonces frecuentaban el «manifestódromo» del Concello cada treinta días.

¿No sería más lógico, ya que le han caído insultos a casi todos, que se pusiesen de acuerdo para salvar la dignidad de la institución municipal y, ya de paso, la propia? Se ve que no, porque esto lleva así años. Hay quien dice que los plenos-manifestación los avala y utiliza como arma de desgaste parte de la oposición contra el gobierno de turno... ¿Increíble, no?

Pero los plenos-manifestación no bastan para 651 minutos. ¿Por qué tanto? Porque gusta lo bizantino. El jueves, para debatir una cesión de fincas en Covas, ¡hasta se discutió si los pinos estaban ahí cuando Juan Fernández vino al mundo!

Eso y el público riendo y comiendo, y los móviles, y las chanzas, y lo de Astano, y lo de la Armada... Siempre circo. Siempre igual. Al admirado alcalde de Santiago Xerardo Estévez, que llevaba los plenos con orden prusiano, le daría un patatús.