Miles de personas participaron en el tradicional asalto al castillo
22 ago 2011 . Actualizado a las 20:47 h.Los irmandiños visten ahora vaqueros y deportivas y se comunican mediante teléfonos móviles. Pero no han perdido ni un ápice de fiereza cuando se les pone delante el castillo, morada del tirano señor de Andrade. Hartos de tantas tropelías, al galope, antorchas en mano y al grito de «¡Lume!», los herederos de los vasallos de mediados del siglo XV volvieron a poner en aprietos al señor feudal virtual y reconquistaron para el pueblo el castillo medieval de Moeche, que cada penúltimo sábado de agosto, desde 1980, revive la furia irmandiña liderada hace seis siglos por el hidalgo Roi Xordo, el azote de los Andrade.
Miles de personas participaron este fin de semana en la 32 edición del tradicional Festival Irmandiño de Moeche, que sigue conservando un sabor auténtico pese al aluvión de visitantes de cada edición. Pero la organización del evento, la asociación cultural Castelo de Moeche, ha conseguido mantener una tradición alejada de los festivales de diseño en los que se suelen convertir las citas festivas ya consolidadas. Esta entidad está integrada mayoritariamente por jóvenes de Moche y de toda la comarca de Ferrol, que cada verano hacen un esfuerzo titánico por mantener viva esta recreación histórica, aderezada con música folk.
El asalto, culmen de la fiesta, fue esta vez algo más tarde debido a un problema técnico de sonido en el escenario. En torno a las dos de la madrugada, miles de personas armadas con antorchas recorrieron corriendo el trecho que hay entre el campo de la fiesta, donde se desarrolla el festival de música, y el castillo. Se quedan a las puertas para no dañar el interior de la fortaleza recientemente restaurada y que tiene un calendario casi diario de visitas guiadas.
La organización trata cada año de aderezar el tradicional asalto al castillo con cada vez más actividades paralelas que se desarrollan durante todo el sábado. Así, en esta edición fue posible disfrutar de una muestra de trajes y complementos tradicionales gallegos, talleres, juegos populares, exhibiciones de artes marciales históricas y de la actuación de la banda de gaitas Robaleira de Cedeira. Por la noche, antes y después del asalto, actuaron Leilía, Muxarega, Alalé y Estimaba que viñeras.
Fuentes de la organización destacaron que, en el lugar del pregón que solía dar paso al asalto, se optó por una representación teatral a cargo de un grupo impulsado por la propia asociación cultural, que se encargó de recrear lo ocurrido en Moeche en 1431.
El presupuesto
El festival irmandiño cuenta con un presupuesto de 30.000 euros, reunidos en su mayoría gracias a la recaudación de la barra de la fiesta, pero la organización espera contar con subvenciones de Xunta y Diputación. También colaboraron el Concello de Moeche y Euroeume, que gestiona las visitas guiadas al castillo medieval.