El candidato Francisco Caamaño hizo campaña ayer en Ferrol, donde explicó sus propuestas políticas para conquistar el poder provincial y sus fórmulas para afrontar la crisis económica. Ante medio centenar de militantes socialistas, el exministro de Justicia defendió una acción política conjunta de las noventa agrupaciones locales del PSOE en la provincia para lanzar medidas audaces para sortear la crisis. Aunque defensor de contener el gasto público, señaló, Caamaño apostó por buscar el desarrollo y atacar el paro creando empresas públicas para, por ejemplo, el mantenimiento y la limpieza de montes. También apostó por aplicar una «tarifa especial» eléctrica, más baja, descontando gastos de transporte, a las empresas que se asienten en la provincia, gracias a que A Coruña es una de las principales productoras de energía eléctrica de España. Además, otras fórmulas defendidas por el candidato a la Secretaría Xeral del partido en la provincia para incrementar los ingresos del erario público sería imponer a la Iglesia que pague el IBI y aplicar un «imposto galego sobre os grandes patrimonios». Con ese dinero extra, explicó Caamaño, se podrían seguir financiando servicios sanitarios que ahora van a experimentar recortes por parte de la Xunta.
El exministro y ahora parlamentario en Madrid calificó sus propuestas como un «proxecto ilusionante» y ofreció a los militantes de la provincia «traballo, franqueza e lealdade».
Caamaño llegó al acto, que tuvo lugar en el Toxos, acompañado por Beatriz Sestayo.