El árbol

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Podía ser una casa, como ya ha ocurrido otras muchas veces, pero fue un árbol, el que se desplomó por sorpresa en la céntrica alameda ferrolana. Estaba podrido y las rachas de viento, que eran fuertes pero no tanto, lo tumbaron sobre la calzada, causando destrozos en coches y algunas heridas a un viandante.

Es misión de los técnicos municipales urgir a los propietarios de las viviendas a que las tengan en buen estado y frenen su deterioro, y es misión de los técnicos municipales podar y supervisar el estado de los grandes árboles que decoran este espacio de ocio ferrolano, para evitar escenas como las de ayer. Los vecinos habían iniciado una recogida de firmas para que se actuase, pero el árbol cayó antes de que se tomasen medidas. Después de este suceso, seguro que los vecinos obtienen respuesta de manera inmediata.

Y me pregunto yo para qué quieren los dirigentes municipales rellenar de tierra parte del subsuelo de la plaza de España para colocar árboles de gran porte, si los que hay desde hace años en el Cantón no se cuidan como se debiera. No solo hay que crear áreas verdes, hay que cuidarlas. Hay que mimarlas. Hay que dedicar dinero, tiempo y esfuerzo en su mantenimiento. Entonces, antes de crear una nueva, ¿no será mejor poner en valor las que ya hay? La principal preocupación del Concello tendría que ser consolidar las casas, las zonas verdes y las infraestructuras municipales para que se pueda pasear tranquilo por la ciudad.